miércoles, 5 de octubre de 2016

Colectivo Detroit: verbos estativos

Nadie la imagina en esta habitación. Al menos, no a su persona pública. Es una mujer práctica, que tiene todos estos CD cogiendo polvo desde hace años. Hay más de cincuenta, un registro completo de su educación musical en la etapa de crecimiento. De pre-púber a mujer joven. Parece siempre tajante ante el desorden, como si aquel cómic en Poesía fuera un crimen. No porque prefiera el verso a la viñeta. Y sin embargo, no tiene sentido alguno la disposición de sus zapatos en el suelo de aquel espacio propio.

El escritorio no le gusta en absoluto, ni el contenido desparramado encima. No tendrá remedio hasta que el ecosistema apele al buen gusto. Durante varias semanas. Nada que ver con los sentimientos de tristeza. Sentirse miserable no es lo suyo, así que siempre propicia el ataque: todos los problemas son relativos; todas las canciones tristes, necesarias; toda distancia con la causa de aquella punzón barbárica, justificada. Los souvenirs del pasado conservados en aquellos cajones son más resistentes que esta persona ante la melancolía.

Era pulcra y ordenada, perfeccionista, muy dedicada a los detalles, según varios boletines de notas. Profesores que no entenderían su letra barroca. En el trabajo quiere las cosas para ya. Pero la cama siempre deshecha, y el ventilador allí quieto e inservible desde algunas semanas. Como el televisor, desde hace algunos años. Y cuántas veces piensa: «¿Todo esto es mío?». ¿Todo esto soy yo? Pruebas perdidas, no incluidas en el caso. El desorden actual es casi un happening. Quizá una realidad paralela.

Cuando esta persona está en esta habitación, en realidad, está más adentro. De su persona. Tan dentro de ella misma que las cosas son sólo evidentes para el resto. Esa postal desgastada, clavada en la pared con una chincheta, que reza: Queen of Fucking Everything. Aunque todo parezca un auténtico desastre.

Podría pensar en todo lo que falta en su vida. No es una partisana en una revolución. Ni protagonista de un gran amor prohibido. Pero cree a pies y juntillas en la relatividad. Su cabeza sueña a tal velocidad que nadie diría que pueda ser tan inmovilista con los objetos. Sus pequeñas incoherencias le dan ese toque folklórico que es tan común en todos los humanos. Su punto fuerte no es el cambio veloz. Aunque así lo parezca por la celeridad de su discurso. Ella siente que se parece a las rocas eternas que nos sostienen, quizá motivo de escaso goce para el que las contempla, pero…


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El reto que os proponemos esta semana es escribir un texto SIN verbos dinámicos. Por verbos dinámicos entenderemos todos aquellos que impliquen semánticamente un movimiento (correr, zarandear, ir, venir, …)

Por lo tanto, nuestro texto deberá estar escrito empleando exclusivamente verbos estáticos/estativos ( ver, brillar … ). Se trata de salir otra vez de ese sillón cómodo y descubrir qué podemos llegar a escribir ante tales dificultades. 

Aquí tienes unos ejemplos que pueden servirte de ayuda:

http://www.ejemplos.co/20-ejemplos-de-verbo-de-estado/ 

No es imposible, mira lo que ha escrito Adri en Billete de cercanías. 


Anímate a participar otra semana más, además ya te sabes las instrucciones:

1. Leer el “enunciado” del ejercicio.
2.Interpretar el “enunciado” del ejercicio libremente.
3. Escribir lo que te sugiera. Pero sin verbos de acción.
4. Publícalo en tu espacio.
5. Cuéntanoslo para que podamos enlazarte tanto en los comentarios como por las redes sociales.
6. No olvides usar el hashtag #ColectivoDetroit, y disfrutar la participación al máximo.

¡Gracias! Nos leemos en el siguiente ;)


1 comentario:

  1. Comparto con tu protagonista una eterna bucket list, tan íntima.

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