viernes, 1 de julio de 2016

tres años

Hoy cumplo tres años al frente de la sección de Literatura/Importación de Balmes 129 bis. Hace exactamente tres años que aquella chica con una melena casi hasta la cintura me sentó a una mesa llena de libros para explicarme mis funciones, y yo la sorprendí algunas horas después al recordarle que ya habíamos coincidido en 2005, en la prueba de acceso a Traducción, a las puertas del edificio K. Es curioso, ha pasado más de una década, pero me acuerdo muy bien de A. en aquel día, su atuendo, su peinado, que tenía la intención de llegar al campus en moto. Pero de mí nada, ni los zapatos que calzaba, ni el bolso con el que cargaba, ni cómo me había recogido el pelo. Veo ante mí los tachones en mi examen, todavía oigo a K. diciéndome “Do not copy” antes de entrar en el aula. K., que sería mi primera profesora de inglés en la Universidad algunos meses más tarde.

Pero de vuelta al 1 de julio de 2013, aquel día atendí a P.R., que sentía fijación por las vibraciones de la L3 y el ferrocarril bajo nuestro suelo, y me sentí un poco contrariada porque mientras ella divagaba, yo criticaba mentalmente su color de pelo, cuando lo que realmente me molestaba es que toda su producción en papel, incluso la más íntima, fuera tan politizada.

Sin embargo, este post no trata sobre los recuerdos, aunque os haya engañado con el algodón de un par de párrafos oníricos. Nada tiene que ver la nostalgia, ese primer día aún no sabía lo persistentes que seríais en global, la de veces que me sacaríais de quicio por lo mismo, y yo tajante porque no toda la realidad se puede edulcorar, os contesto por enésima vez:

—Todos los libros de aquí —enfático gesto con las manos— son en versión original.

Me siento ridícula, en una rampa que resbala hasta una contestación airada y merecida por mi parte, que nunca llega, cuando añado, otra vez: 

—Tal como se publican en Reino Unido y Estados Unidos.

En gran porcentaje sé que esta respuesta no os satisface.

Pero lleváis tres años repitiéndome una misma pregunta. No todos, claro. El goteo no cesa, y que me parta un rayo si alguna vez cae en desuso la persona que se acerca con un libro para que la tranquilice:

—Este libro… ¿De qué nivel es?

Basta. ¿Qué daño capitalista y oscuro distribuye vuestros conocimientos por niveles? ¿Qué estrategia de sucio márketing os lleva a pensar que aprender un idioma consiste en ir subiendo peldaños?

Ese phrasal verb que salió en el examen de cuarto, que aprobasteis con nota, y ahora veis escrito en el capítulo 10 y no lo reconocéis, y menos lo sabéis utilizar. ¿Qué nivel tenéis si entendéis lo que es una minor offence pero no sois capaces de pronunciar ya de una vez por todas “special” si una e delante?

Los libros de verdad no tienen niveles. Tienen interés, buenas y malas críticas, ediciones feas y preciosas, distintos tomos, buena reputación y pésima; son objeto de la obsesión y el cariño de los libreros. Tienen título, autor, trama, índice, editorial, paginación, encuadernación, distribuidor. Han pasado una corrección, o varias. ¡Tienen precio! Quizá una traducción a otra lengua, o muchas. Riesgo de abandono, audiolibro, potencialidad de convertirse en regalo. Tienen ediciones descatalogadas, entradas nunca remuneradas en infinitos blogs. Público exigente, aparición en la Contra de la Vanguardia. Tienen partes, letras, palabras, consonantes, sintaxis, erratas, descripciones fluidas, o de suplicio, sinopsis, y elipsis, y postales o pétalos de flor olvidados entre sus páginas. Como Kasperle en Kasperlandia de M. Páginas. Pocas, muchas, dejadme que vuelva a decir, porque me encanta, que la novela corta en ruso se llama povesti. ¿Lo veis?

Proyectáis en el libro lo que me temo opináis de vosotros mismos: que tenéis un nivel. Quizá os lo han dicho en alguna EOI o habéis hecho un test virtual. Y parece que os tienen que dar permiso para superarlo, para pasar un buen rato con un libro. Que tenéis que ir paso a paso de la mano de un sistema mercantil al fin y al cabo, cuando únicamente vuestra voluntad y empeño os pueden hacer avanzar. Os asusta lo difícil porque sí, supone gran esfuerzo no entender nada de la página 3 de Frankenstein y decidir volver a leerla de nuevo, y las veces que hagan falta, hasta comprender. Porque la cultura del esfuerzo, y me duele tanto escribir esto, ha muerto. Y como soy en el fondo una optimista, no hablaré sobre la curiosidad.

¿Quién os ha metido en la cabeza que vuestro saber tiene un cierto nivel? No se lee en otro idioma por niveles, sino por acumulación, durante años, es tiempo y dedicación, hasta algo de amor. El “nivel” es una nomenclatura que usa el business. Cada vez que pregunto que qué nivel tienes, lo hago simplemente para ganar algo de tiempo, porque mientras tú respondes “intermedio” o “first”, o “C1” mis valientes – o “yaper”-, yo gano unos segundos para pensar opciones. Quien quiera un libro, que venga preparado, y con ganas. Con hambre de saber. De literatura o de ensayo. Lectores famélicos, habéis llegado a la cima.

Sé que llevo aquí tres años. Que a partir del lunes este es el puesto de trabajo que he mantenido durante más tiempo. Que no estoy en un nivel concreto, ni alto ni bajo, ni he alcanzado la meta. Durante el recorrido vale la pena recordarse que nunca se puede, ni se debe, ni quiero, dejar de esforzarse. And looking forward.

Es un placer recomendaros libros, que no parezca que digo lo contrario.

Y seguir aprendiendo.

El día que no quiera aprender, será un día muy negro.

El día que me levante y me pesen todos los huesos del alma, será un día muy negro.

El día que no me haga ni una pizca de ilusión, como los primeros cuentos, será un día muy negro.

A veces da miedo saber. Pero quiero saber. 

12 comentarios:

  1. Una entrada preciosa ❤ Congrats! :-)

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  2. ¡Me ha gustado mucho tu entrada! Hace precisamente tres años que no me paso por Come In. Espero volver pronto :)

    ¡Un beso!

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    1. Pues espero que los cambios te gusten mucho ;)

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  3. Hola, buenos días.
    Mire, estoy buscando un libro, de nivel de 2do de la ESO, pero no tan básico eh, que va a ir a Irlanda a un curso este verano. Uno para chicas, que es que no se lo dije, es que es para mi hija. No quiero que haga el vago este verano. Que ya empieza con la tontería. Y luego también estaba buscando uno para chicos, no sé, del universo o algo, o un comic de esos... que no tenga un nivel demasiado alto, es que al niño el inglés en la escuela, no hay manera. Por eso este verano va a un campamento urbano, tiene clases de ciencias en Inglés ¡hay que ver! Es que claro, el pobre, tiene un lío. A mí que me perdonen, ¿eh? yo no se por qué en la escuela los marean tanto, que si catalán, que si no se qué. Mire que desde que llegamos de Leganés no da a basto poniéndose al día con tanta lengua. Y digo yo, si insistiesen en el inglés, que es la lengua del futuro. A usted seguro que le ha pasado lo mismo al llegar de su país. ¿Es usted inglesa o americana?. ¿Y aquí no hacen clases para jóvenes? ¿Intercambios o así? Ay, ya que estamos, si tiene algún CD de esos que pueda poner en el coche, es que yo estoy empezando, y como me paso el día en atascos... a ver si así aprendo algo este verano. Oiga... también, los cuadernillos esos Vacaciones Santillana, en inglés, ¿tiene?

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  4. Aunque en mi CV diga que tengo el Advance y que me estoy sacando el Proficiency, yo no tengo nivel, eso lo dejé muy atrás: abro un libro y éste es accesible si él quiere, si el autor lo permite y si nos llevamos bien. Independientemente de que sea en inglés o en castellano. Puedo intentarlo en francés pero ahí sí que puedo hablar de carencias, me falta vocabulario, gramática, etc para poder meterme con los cinco sentidos en el libro... y en otras lenguas ya ni te cuento.

    Lo mejor de leer en inglés como si leyeras en tu propia lengua es poder ir a verte a Balmes y escucharte hablar de libros y tomar nota y llevarme unos cuantos (pares de) libros. FELIZ TERCER ANIVERSARIO JENNIFER!!! <3

    hugs and kisses!!!

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    1. Pero la próxima vez que me visites, también café y cerveza en el Manchester, que ponen la música guapa que nos gusta a nosotras :P mua!

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  5. Preciosa entrada, Jen. Tienes toda la razón: esfuerzo, tiempo y amor (por la literatura y por los idiomas); no existe una fórmula magistral, solo existes tú y la dedicación que estés dispuesto a dar. Felicidades por esos tres años <3

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  6. Felicidades y genialísima, como siempre. <3

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