viernes, 8 de julio de 2016

cena de celebración

Imaginad que por motivo de un ascenso/mejora vital organizáis una cena. No vais a llamar a vuestros amigos. Tampoco a ninguno de vuestros familiares, ni a compañeros de trabajo, ni a vuestra pareja en el caso de que la tengáis. Reservaréis una mesa para seis, y una de las comensales llegará tarde. Ah, no lo he dicho aún, pero sólo vais a invitar a mujeres.

En vuestra lista entrarán cinco mujeres muertas, de distintas épocas y países, e incluso personajes de ficción o de obras pictóricas (pero tened en cuenta que la musa de un pintor quizá hable muy poco).

No os preocupéis, todas querrán venir a celebrar vuestro éxito. Ya sea que hayáis conseguido por fin un buen puesto y sueldo en la empresa, o que hayáis decidido colgar los hábitos de trabajador, coger una mochila e ir de peregrinaje a la Micronesia. El concepto de éxito es siempre relativo. Algunos se imaginarán recibiendo un Pulitzer, otros firmando la escritura de una casa perdida en las montañas.

¿A quién vais a invitar?

No sé si voy a poder ser tan exótica como Caryl Churchill en la obra Top Girls, que ahora mismo se representa en Barcelona en el Teatre Akadèmia hasta el 17 de julio (en esta versión de Marc Chornet para Projecte Ingenu las invitadas son sólo cuatro, pero es fantástica, y os la recomiendo mucho). 

Con motivo de su ascenso a directora en la agencia de contratación Top Girls, Marlene decide invitar a cenar a Isabella Bird, una exploradora del siglo XIX que viajó hasta la edad de 70 años; Lady Nijo, concubina del emperador nipón en el siglo XIII y peregrina durante 20 años; Dull Gret, un personaje de Bruegel; a la papisa Juana, pontífice del siglo IX que no aparece en los anales de Roma y muchos consideran casi un ser mitológico -¡un Papa mujer!-, y Griselda la paciente, un personaje de Chaucer que lo sacrificó todo por un príncipe.

Isabella Bird, mi favorita

Mi lista:

- Catalina II de Rusia, llamada la Grande, emperatriz de Rusia durante 34 años en el siglo XVIII, y modernizadora del país.

- Emily Davison, sufragista inglesa que en 1913 se tiró ante el caballo del rey de Inglaterra en el Derby de Epsom para reclamar el voto femenino y llamar la atención sobre la lucha feminista.

- Orlando, un caballero nacido en la época isabelina, que a la edad de 30 años se convierte en mujer y así vive por lo menos durante los próximos 300 años. Personaje de Virginia Woolf.

- Sacajawea, nativa americana, que en el siglo XIX acompañó a Lewis y Clark durante la expedición por el oeste de los ahora Estados Unidos.

- Y Nefertiti, faraona del Antiguo Egipto en el siglo XIV a.C. Se rumorea que tras la muerte de su marido, lo sucedió en la piel del faraón Semenejkara. 

No olvidéis que todas vais a beber vino, y que será mejor reservar mesa en un restaurante con concepto slow food. Todas querrán hablar de su muerte, de sus maridos, de la maternidad.  Y en mi caso, espero que también me den algún que otro consejo sobre el poder. Espero que Orlando me explique secretillos sobre Virginia. Me ha faltado añadir a Maude, pero creo que con ella me gustaría más ir a rescatar a algún árbol o de protesta.

La obra Top Girls tiene un segundo y tercer acto que profundizan en el personaje de Marlene, su relación con su hermana Joyce y su sobrina Angie, y la mujer trabajadora en los años del thatcherismo. La obra se estrenó en 1982 y las actitudes y temas responden evidentemente a la Inglaterra de aquel entonces. Pero es interesante ver y preguntarse si no hay ciertos aspectos del entorno laboral que hemos perpetuado o que se han desarrollado de forma pobre, problemáticas que todavía tenemos que solucionar.

Por ejemplo, la conciliación de la vida personal y el trabajo. 

Dull Gret


Marlene es una mujer de éxito. Éxito laboral. Pero parece que ha tenido que renunciar bastante a su vida personal y a la familia para conseguir lo que tiene. Tiene que justificarse. Dos son las mujeres que le reprochan un carácter y una forma de vivir que jamás se le reprocharía a un hombre. Y no sé si hemos sido capaces de superar y desterrar este tipo de acusaciones a la mujer trabajadora en estos últimos treinta años. A la mujer que sí, prioriza su carrera por encima de su capacidad de reproducción. Algo que no es una tragedia –lo trágico es la previsión de población mundial para 2100 y la crisis de alimento que no vamos a saber solventar.

No obstante, es totalmente lícito que una mujer quiera quedarse en casa y formar una familia. Aunque debo decir que la idea de una mujer convirtiéndose en madre y sólo madre me incomoda un poco. Porque el rol de mami patriarcal me da mucho miedo y creo que sigue inspirando conceptos equivocados y caducos a las próximas generaciones, y que es muy fácil adoptar ese rol sin darse cuenta. Todo el sistema te está animando, ¡vamos, mujer, anúlate! ¿Qué puede haber mejor que una madre con una pasión/trabajo/vocación que pueda compartir con sus hijos sin que la sociedad la acuse de desatender a sus retoños, de perderse cosas, de no estar ahí? De forma despiadada y, como siempre, el otro cromosoma no es receptor de tales críticas. La mami patriarcal además corre el riesgo de educar a borreguitos que a la edad de catorce años no son capaces de hablarle con soltura a una librera para informarse sobre los libros del First. No sabéis a cuantos adolescentes he oído hablar a través de la boca de su mamá, y no me como a nadie. Sobreprotección = castración. STOP.

Pero basta de divagar.

Volvamos a Win, una de las empleadas de la agencia Top Girls. Os pego como broche parte de su testimonio sobre su carrera, y lo traduzco más abajo:

You don’t have to be qualified as much as you might think. Men are awful bullshitters, they like to make our jobs are harder than they are. Any job I ever did I started doing it better than the rest of the crowd and they didn’t like it.

No tienes que estar tan cualificada como crees. Los hombres son unos mentirosos de cuidado, les gusta fingir que los trabajos son más duros de lo que en realidad son. Siempre empecé todos los trabajos haciéndolo mejor que los demás, cosa que nunca gustó.

Ahí lo dejo. No hay diálogo ni progreso sin opiniones y verdades incómodas.

No os olvidéis de compartir la lista de invitadas a vuestra cena en los comentarios.
Gracias.

Y buen fin de semana ;)

p.D: ¿Ya habéis leído el primer ejercicio de Detroit?




5 comentarios:

  1. Quiero reservar el mejor asiento para Miss Marie Curie. Permíteme que consulte con la almohada el resto de mis comensales, y responderé más adecuadamente a tu excelente entrada. Por cierto, recomiendo encarecidamente una novela gráfica : Radioactive: Marie and Pierre Curie: A Tale of Love and Fallout .

    Hasta unos huecos más abajo. :*

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  2. Me ha encantado la entrada :-) En mi caso, la cena estaría animadilla: Virginia Woolf, Lady Montagu, Rory Gilmore, Edith Wharton y Marilyn Monroe (claramente la conversación fluiría cómodamente al hablar todas inglés, jaja). Todas mis invitadas tienen una pasión desmedida por la literatura, los viajes y la cultura, así que si te apetece, tengo una silla extra y ambas podemos apuntarnos al convite ;-)

    Un abrazo!

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    1. Por favor, menudo elenco :) Si hace falta os hago de camarera. ¡Un beso!

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  3. Ya tengo mi lista de invitadas:

    1. Marie Curie. Sobran los motivos. Llega extremadamente puntual. Es lista y pícara.

    2.Sylvia Plath. Que se come todo el pan para compartir.

    3. Lucía, más conocida como La Maga (Rayuela). Me deja boquiabierta con su conversación. Por eso tenía alguna de sus frases forrando mi carpeta de la facultad. Yo llevo la camiseta con su frase que me regaló Carmen por mi cumpleaños. No quiero que se acabe la cena nunca. Me fascina. Intento todo el tiempo adivinar si existe o no. Paradigma de musa. Obviamente, llega tarde.

    4. Jiang Qing (madame Mao), reacciona ante todo. Miembro del politburo del Partido Comunista de China, dirigió la Revolución Cultural. Y la Wiki no miente cuando dice que fue "la persona más poderosa durante los últimos años del régimen maoísta".

    5. La última comensal, Nina Simone, viene acompañada de Mafalda (aquí hago trampa: por supuesto, está muy viva) . Son, sin duda, las reinas de la fiesta post-cena.

    Qué fabulosa la entrada Jen. Espero tener muchos motivos en el futuro para celebrar cenas como esta.

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    1. Cuando he visto a Jiang Qing me he sobresaltado un poquito de la emoción. Sobre comunismo chino, confieso, sé muy poquito. Y obviamente me llama por todas partes.
      Y Nina que nos cante algo, por favor.
      ¡Un beso! Ya tengo ganas de que sea martes para que volvamos a ir a Detroit.

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