viernes, 27 de mayo de 2016

women in bands

Resulta que Kim Gordon no es tan antipática y feroz como siempre la habían pintado. Y que tras su larga trayectoria en Sonic Youth, le sigue costando identificarse como músico. Al igual que Patti Smith, por ejemplo, Kim tan sólo se había propuesto ser artista. Y es a lo que ahora dedica la mayor parte del tiempo. Aunque tendríamos que mentar que ha producido el trabajo de muchos otros, y durante un tiempo incluso diseñó ropa.

Tengo que confesaros que tras terminar Girl in a Band más que nunca necesito añadir a mi colección de camisetas la del Goo. Es un topicazo de modernos, es verdad. Y casi podría decirse que le tengo más cariño a Daydream Nation porque es el disco con el que en la adolescencia empecé con esta banda. Una pena no haberlos visto en directo antes de que se separaran en 2011. Aunque quizá dentro de diez años haya heridas que escuezan menos, y Kim y Thurston puedan ser amigos de nuevo. O tolerarse en el escenario. Añado que entiendo muy bien a Kim, por cierto.

En Girl in a Band, Kim es muy generosa con sus sentimientos e ideas y no escatima en anécdotas sobre los años en que Sonic Youth estuvo en activo (al contrario de cierta biografía que no pude acabar, y no le dedicaba ni 10 páginas a Johnny Marr). Reflexiona en varias ocasiones sobre qué supone para una chica meterse en una banda en la que el resto de miembros son hombres, en un mundillo claramente dominado por estos cuando empezó su carrera. Me encantaría decirle a Kim que la primera imagen que una tiene de Sonic Youth, al menos en mi caso, es la suya, y que gracias por la disonancia y por explicarnos en su libro cómo fue experimentado con su imagen y su estilo.

Sonic Youth cuando todo era color de rosas


Lo que me dio la idea para este post. Si tuvierais que tocar en una banda, ¿qué os pondríais? ¿Os dejaríais asesorar por estilistas, o buscaríais vuestra propia imagen a base de experimentación? Lo segundo me parece más divertido. Creo que como Kim en sus inicios, yo bucearía en las tiendas de segunda mano –a poder ser no este país-, pero no buscando camisetas estrechas como contraposición del grunge, sino buscando hombreras y tejidos ochenteros. En colores estridentes. Con cortes imposibles. A diario pienso, cuando abro el armario, que a ver qué voy a inventar hoy para llamar ni que sea un poquito la atención. Un escenario, con todo de focos apuntándote, me parece la oportunidad perfecta para tirar la casa por la ventana. Por ejemplo, podría sacar la camiseta de lentejuelas que me puse por mi último cumpleaños. A veces estoy tentada de irme a trabajar con ella. Y lo único que me lo impide es que es bastante delicada, no como para pasarse más de diez horas con ella puesta. Pero pienso en mi vestido dorado, con la camiseta de lentejuelas encima, y una de las “desgracias” de mi vida es que mis aptitudes musicales son cero coma cero.

Para resarcirme un poco, he pensado listar mujeres en el mundo de la música cuyos estilismos me fascinan. Lo importante es la música, no cabe duda, pero la frivolidad nos espera con los brazos abiertos. Como espectadora, como alguien que cree firmemente que ir de concierto es una de las mejores cosas en esta galaxia, valoro mucho a los artistas que también se trabajan su imagen. Recordad que, si apreciáis la música, si la sentís como imprescindible en vuestra vida, hay que ir de concierto. Id de concierto a estadio, festival, sala, sala pequeña, sala tamaño-comedor-de-tu-casa, teatro, bar, bareto, antro perdido en las profundidades del Raval. Apoyad a los músicos. La música en directo no tiene rival. Y las opciones, aunque no lo creáis, son muy variadas, no siempre os costará un dineral. Hay conciertos gratuitos. Hay conciertos que básicamente pagas por la consumición. Y cuanto más vayáis, más conciertos habrá. This rant is over.

Sin más demora… ¡LA LISTA!

Lisa Gerrard


Aquí tiene un aire a cierta novia del cine...

Si hay una cantante que impone en el escenario no es otra que Lisa Gerrard de Dead Can Dance. Podríamos definir su estilo como neo-Medieval (esto es lo más tonto que digo hoy, promise). Lisa sabe cómo ir de largo, y si no, atención al vídeo en el Royal Albert Hall en 2012. Menudas túnicas se nos gasta a veces.



Karen O

Sin miedo al amarillo


No hay nada más divertido que buscar los estilismos de Karen O en Pinterest. A mí me gusta de rubia y de morena, y sobre todo en sus inicios, cuando se ponía todos los colores a la vez. Si pensáis que no es aplicable a la vida real, os recomiendo muy encarecidamente visitar el blog What Katie Wore, que aunque esté ya inactivo, me parece una de las mejores fuentes de inspiración. Ser un poco como Karen es una de las aspiraciones en mi vida.



Natasha Khan

MA-RA-VI-LLO-SA


Otra que me gustaba más en sus inicios. Fue cortarse el pelo para The Haunted Man y volverse un poco más seriota, pero hay que decir que Natasha saber llevar un vestido vintage como nadie. En el concierto de Barcelona en 2012 (¿os acordáis cuando de repente el Apolo perdió no sé qué licencia?), me quedé con las ganas de gritarle: Where did you get that dress??!?! Por cierto, que saca álbum en julio. A ver si hay suerte y la gira nos pilla cerca.



Debbie Harry

Quiero ese pelo


No íbamos a dejar de sacar a relucir un icono clásico como Debbie Harry. Y si no, pasad por vuestras librería de confianza y buscad el libro de fotografías de Chris Stein. Debbie se lo puso todo antes que nadie, y es con mucho la mejor media melena de la historia. 



Chelsea Wolfe

No es una aparición, trust me


El apunte fantasmagórico lo va a poner Chelsea Wolfe, una de las artistas actuales que más me gustan. El rollito gótico, muy de inspiración brujil, es posiblemente el menos ponible para ir al súper o la oficina, pero ay, si tuviéramos menos prejuicios, qué bien nos lo pasaríamos. Y digo menos ponible porque los largos de su falda me parecen hasta peligrosos, que en los escenarios hay mucho cable.



Betty Davis

You can handle it, ni que sean las botas


Aunque si un genio o diablillo me ofrecieran la oportunidad de elegir, a mí me gustaría tener la imagen de Betty Davis. ¿Quién podría resistirse a ese afro setentero, a esas botas dignas de Barbarella? Su voz y sus discazos también me los ponen todos, por favor. Lo de Betty no era normal. Bailemos, que nadie no se deprima con comparaciones odiosas.



Podría hacer una lista mucho más larga. No he incluido a Florence Welch porque la reina del boho es Stevie Nicks, todo el mundo lo sabe. Polly Jean querida también ha tenido sus momentos de lucidez sartorial. O Donna Summer. Y qué decir de Candida Doyle, por ejemplo; tantas jovencitas que se pasean por la ciudad en plan noventeras porque es lo que dictan Topshop y Urban Outfitters (¡por favor, el top y el cinturón de la portada de Babies!).

Contadme… ¿Qué artista os gustaría copiar? ¿Y por qué no nos hemos puesto a ello? Decidme: ¿os lo vais a plantear, lo de salir de casa como si fuerais a dar un concierto? ¿Quiénes son vuestras favoritas?

¡Hasta el próximo viernes!

p.D: Todas las imágenes aquí expuestas sólo tienen un fin informativo/educativo. A excepción de la de Natasha, no me pertenecen.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario