viernes, 5 de febrero de 2016

sound crush

Anoche vi Suspiria de Dario Argento. Suzy, una estudiante de ballet, llega a Múnich procedente de Estados Unidos para realizar un curso en una prestigiosa academia de danza. Cuando llega a su destino la primera noche, se encuentra con Pat, otra estudiante que abandona el lugar en plena histeria, murmurando lo que parecen incoherencias para adentrarse en el bosque y llegar hasta el piso de una amiga que vive en la ciudad, donde ambas serán brutalmente asesinadas. Suzy se instala por fin en la Academia, pero pronto comenzarán a pasarle cosas muy extrañas, aunque logra hacer buenos amigos (entre ellos Mark, un jovencísimo... ¡Miguel Bosé! Todavía no me he recuperado, está igualito que en la portada de Don Diablo).

Suspiria es un clarísimo ejemplo de cine giallo, una cinta de terror que además de ser divertida, un poquito gore, y jugar muy bien con los nervios del espectador, estéticamente es brutal. Supongo que es muy difícil no comentar este aspecto sobre el cine de Dario Argento, hasta el punto de que se convierte en una obviedad. Pero esos rojos son dignos de mención. Y ya que el rojo es uno de mis colores favoritos, pues hasta me hace ilusión, creo que a pesar de que sea un slasher con un guión bastante justito, no tiene nada que envidiarle a Gran Hotel Budapest en cuanto a color e iluminación. Ahí queda dicho.


De ser un remanso de paz tampoco tenía pinta


La historia que venía a contaros, en realidad, es otra muy distinta. Quería hablaros sobre cómo me enteré de que existía Suspiria -aunque ya había visto alguna película de Dario Argento, resulta que ninguna de las más famosas, que ya me vale. Allá por finales de septiembre, octubre, me enganché al trabajo de HeavySoulBrutha, un DJ que cuelga sesiones (¡oh, gracias!) en Mixcloud. Estaba tan tan tan tan enganchada con la sesión Anonymous Skulls!, que encontré buscando música relacionada con Halloween, que empecé a poner la sesión hasta en Balmes 129 bis. Y entonces I. me dijo que aquella foto a modo de carátula era de Suspiria. Sí, la peli, ¿no la has visto? Pues no, y han pasado algunos meses. Pero por fin. 

Por favor, escuchad la sesión Anonymous Skulls!, o cualquier otra de HeavySoulBrutha, que es para mí toda una incógnita, y un "sound crush" en toda regla. Quizá no pueda decirse que los DJs tienen un sonido en particular, pero me faltan términos específicos para definir lo bien que pincha este hombre, aunque no se reconoce como DJ profesional. Su web es bien molona. Yo pagaría encantada cualquier garito por escuchar en vivo alguna de sus sesiones. Lo que más me gusta es que a veces hace combinaciones muy peculiares, muy popurrí, pero tan bien ligadas y transicionadas, que queda estupendo pinchar Sufjan Stevens, Portishead, Northern Soul y funk en poco más de una hora. Me parece que has de tener un gusto exquisito y una sensibilidad especial para poder combinar tan bien este tipo de músicas. Ay, los DJs...







Es muy cierta la canción que reza eso de que ayer noche un DJ me salvó la vida. Pues una tarde también. O una mañana. O un trayecto aburrido. Un buen DJ a todas horas, oigan. Un buen DJ te arregla el peor de los días, te sube la más baja de las morales, es uno de los mejores antidepresivos. Recuerdo escuchar los programas en la BBC 6 de Jarvis Cocker y soñar con ser DJ radiofónico. Quizá en otra vida, ya pasada. DJ Etyam era sinónimo de ir al Sidecar, desde los tiempos en que la cabina estaba justo a la izquierda al entrar y todavía podías apuntar recomendaciones en una libreta. Ni siquiera teníamos 20 años. Siempre que alguien sugiriera The Smiths, y siempre había alguien, lo más probable es que acabara sonando Ask. Shyness is nice... Nunca pensé que aquellas noches acabarían terminándose y M. dejaría la noche de sábado libre. Bueno, habrá otras sesiones. Las cosas se acaban, la gente evoluciona. Pero el año pasado este hecho me hizo sentir triste y, de repente, mayor. Ya no solamente recordaba sitios que habían estado en tal localización y tal otra. Mi DJ del Sidecar era M. El "Dance to the Underground" ya no es lo mismo. Para mí no.

Pero prohibido ponerse triste, así que volvamos a HeavySoulBrutha, que en serio, era el motivo de escribir este post. Si ya habéis terminado con Anonymous Skulls!, por favor, lanzaros con The Record Shop!, haceros ese bonito favor. David B., como el autor de cómics. Si lo tuviera delante le diría mil thank yous hasta que diera vergüenza. Y no me la daría. Por cierto, que también me gusta su barba. Llamadme hispter redomada, pero a mí las barbas me ponen perraca. Ya no te digo la extensa colección de discos de vinilo que el mozo va enseñando por Instagram. Los he visto rojos transparente. Quiero llorar de tanta buena música. De verdad, a moco tendido. Si tuviera eso ahora mismo delante de mí, me pondría nerviosa, seguramente no sabría qué hacer, pero imagino que acabaría bailando hasta tener las plantas de los pies tan rojas como la fachada de la academia de Suspiria.

Espero que este fin de semana escuchéis buena música y veáis alguna buena película de terror. Y que bailéis, que bailéis mucho siempre. Sea en el comedor de casa, o en un antro plagado de modernos. Bailad, bailad, bailad donde quiera que estéis.

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4 comentarios:

  1. La primera parte del post la leí porque eres tu y cuentas cosas interesantes, que a mi el cine de terror no me gusta nada, menos aun si es gore. No me atrae lo más mínimo.

    Pero entonces empezaste a hablar de cosas que a mi me encantan, de música, de Jarvis, de The Smiths, de barbas y ahi fui toda tuya.

    Necesito que Ryanair o Vueling bajen sus billetes al modo "hitchhiker", eso existe? no? pues que lo inventen. Tengo que ir urgentemente a Balmes 129bis

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    1. Sí, por favor, lo dicho, aquí te espero con los brazos abiertos :)

      Ay Jarvis querido... Tienes que ver este documental: https://www.filmin.es/pelicula/pulp-the-beat-is-the-law (si no lo has hecho ya). Y también tengo esto... Muy obsessive: http://www.libreriainglesa.com/libros/uncommon/9781846948770/

      ¡Besis!

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    2. La peli la tengo por ahí para verla. El libro me lo apunto porque no lo conocía. De Jarvis tengo el libro con sus escritos, ese que era bilingüe. Me lo compré como autorregalo de cumpleaños hace tiempo. Porque yo lo valgo y porque no me lo iba a regalar nadie.

      ¡me encantan estas charlas!
      ¡¡¡Besotes!!!

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  2. Acabo de toparme con esto y me he emocionado. Yo que creía que nadie me recordaba y me había convertido en el juguete roto de los djs. Muchísimas gracias!

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