sábado, 8 de agosto de 2015

qué es para mí el activismo corporal

Llegados a este punto me ha parecido oportuno para el desarrollo de este blog hacer un post de “recapitulación” y definir en unos pocos párrafos qué es para mí el activismo corporal, por qué lo hago y qué quiero conseguir. Me ha parecido el momento idóneo ahora que voy a presentarme a todo el mundo como una activista corporal. Me he hecho estas tarjetas de visita:


Gracias a Nur por recomendarme MOO, he quedado muy satisfecha



Yo no sabía que estaba haciendo activismo corporal hasta que llevaba ya un tiempo haciéndolo. De hecho, en sus orígenes no pretendía ayudar o llegar a los demás, era un asunto totalmente personal. Podría decir que la génesis de mi activismo es el blog Gary Wears Clothes. Abrí este Tumblr de moda influenciada por un sinfín de mujeres estupendas y valientes que suben sus estilismos a la red a diario. Lo hice para superar mis complejos. Soy una mujer práctica y a mediados de 2012 empecé a notar un malestar conmigo misma cuya causa no podía acabar de identificar. Me sentía mal. Me había afectado muchísimo el fallecimiento de mi abuela materna en junio, y al principio pensé que toda aquella insatisfacción y frustración con mi persona venían de ahí. Cierto es que la muerte de mi abuela me había dejado muy triste, pero el malestar conmigo misma tenía un origen distinto: los complejos. 


Siempre me había dicho que por esas cosas no podía sufrir. Siempre pongo las cosas en perspectiva. Por ejemplo, en mi vida ha habido situaciones familiares dolorosas que han hecho que los insultos o la crueldad de los niños en el colegio porque era la empollona gorda resultaran nimios. No puedo decir que lo pasé “horrible” en el instituto, porque había cosas más duras en mi vida y porque la Universidad compensó todos aquellos años que más que terribles fueron muy aburridos y casi yermos en las relaciones sociales.  

Lo que quiero decir es que a veces nuestras virtudes se pueden convertir en nuestros defectos. Me considero una mujer fuerte. Y me gusta mi fortaleza interior. Pero reconozco que este “sistema” de poner las cosas en perspectiva y decidir que hay cosas por las que no pienso sufrir, a veces, no es solucionar el problema, sino disfrazarlo. Sí, he tenido complejos que me han repercutido muy seriamente en el día a día. Todavía tengo muchos momentos de duda. Y no, en realidad no eran “estupideces”, aunque las compares con ausencias, muertes o enfermedades. Los complejos estaban ahí, y por fin en 2012, me reconocí a mí misma que los tenía. Lo dicho, soy una mujer práctica, así que los tenía que solucionar. No puede ser simplemente una “estupidez” algo con lo que convives cada día y acaba afectándote de mil formas distintas.  

Tres años después puedo decir que está casi todo superado. Es un trabajo diario, y a veces, tienes que esforzarte para no decaer. Tengo días en los que quiero despertar y que por arte de magia algo me haya succionado la barriga. Tengo días en los que miro mis venas varicosas y pienso en que quizá si las maquillo no se van a ver. Tengo días en los que busco por Internet ejercicios para reducir la papada. En los que me planteo seriamente si con 6000 euros en el banco sería capaz de ponerme una talla 95B de pecho. Días en los que no soporto mi vello facial, y no quiero que la gente se acerque más de X metros, no se me vaya a notar. Antes pensaba que estas cosas solamente me pasaban a mí, que solamente yo tenía estos “defectos”. Os prometo que jamás había visto venas varicosas en las piernas de desconocidos. No sé deciros cuántas miles de mujeres tienen barriga,  vello facial, venas varicosas y papada. No son “defectos”, son nuestras realidades. Estos llamados “defectos” son construcciones sociales, cosas que no concuerdan con la mujer idealizada y teórica que falla en algo esencial: no puedes representar el total de la realidad en una única imagen. No digo que la mujer que nos venden las revistas no exista, pero no puede ser la única. Y en vez de pelearnos y batallar y sufrir por ser como ella (cosa que nunca intenté), deberíamos empeñarnos en ganar nuestra merecida porción de visibilidad. Reclamar nuestro espacio, nuestros derechos, y respeto.

El activismo corporal no es solamente sentirse bien con una misma. De hecho, una puede empezar a hacer activismo cuando todavía no se encuentre del todo bien consigo misma, como yo cuando abrí Gary Wears Clothes. El activismo es salir a la calle y decir y mostrar que nuestros cuerpos son nuestros y nosotros definimos nuestra imagen. Que vivimos nuestra vida siguiendo nuestras propias reglas, no sólo convenciones sociales. Que trasmitimos el mensaje a los demás, que les pedimos participar. Lo importante es actuar, y yo creo mucho en lo de predicar con el ejemplo: defiendo mi belleza, mi imagen, mi realidad.

Tengo muy claro que las cosas no se consiguen cuando las imaginas en tu casa y piensas: oh, estaría bien que esto fuera así. Quiero ganar adeptos para la causa. Escribo para convencer a los demás. Sí, en última instancia, para mejorar nuestra sociedad. También yo creo en las utopías. Mejorar el discurso sobre el cuerpo, contrarrestar las imposiciones de la cultura de la dieta y la sociedad patriarcal. Son opresión, y la opresión se presenta de muy distintas formas (iremos sacando más ejemplos concretos). En el fondo, el activismo corporal es una oda al vive y deja vivir. Escribo porque a mí me ha ayudado mucho lo que han escrito los demás. Porque lo bueno se debe compartir. Porque hay que dejar que las personas existan como estaba previsto que existieran. No seamos solamente de libre pensamiento, sino de libre acción. Si crees en algo, si quieres algo, hay que ser consecuente e ir a por ello.

Cuando abrí Gary Wears Clothes pensé que la gente me iba a considerar frívola por mostrar fotos en Internet de cómo me vestía. Pero hoy para mí, la ropa, es una forma de luchar contra la gordofobia y los insuficientes “cánones de belleza”. Es una forma de expresar mi personalidad, y también una declaración de intenciones: no os voy a pedir perdón por ser gorda, ni cubrirme con un saco para que no tengáis que ver mis lorzas.

Los habrá que estén en contra y no lo compartan. Nos van a criticar… En toda revolución hay contrarrevolucionarios.

Por ejemplo, nos sacarán el complejo y espinoso tema de la salud, del “coste” a la sanidad pública de las personas obesas. ¿Será el mismo que el de las personas fumadoras, alcohólicas, ludópatas? Soy de las que cotiza convencida y cree que es lo justo, porque en eso consiste vivir en sociedad: hoy por ti, y mañana por mí. Creo que esa había sido siempre nuestra cultura. Por favor, si queréis atacar a las activistas corporales gordas con el tema de la salud, cortaros. Lo he visto en muchos blogs, comentarios anónimos “preocupados” por la salud de las blogueras: ¿ahora somos todos médicos, conocemos el historial de una bloguer por ver una de sus fotos en Internet, podemos hacerle un reconocimiento virtual?

Además, el activismo corporal no es una revolución a la que solamente se puedan apuntar las personas gordas. ¿Es que no os parece mal que existan los “complejos”, que sean inducidos socialmente y que haya gente que se pueda sentir mal por ello? Que haya gente que se infravalore, se desprecie, no se tome lo suficientemente en serio porque su aspecto no corresponda con una cierta imagen. Sea cual sea. No es que me entristezca, es que me da rabia, me indigna, y me hace escribir estos post y meter “chapas” a todo el que me deja. Es mi manera de mostrarle amor a la especie.

Una vida. Un cuerpo. Creo que lo más inteligente es vivir nuestra vida como queramos. A veces hay imposiciones materiales, pero nunca espirituales. Y lo más práctico es aprovechar y valorar lo que tenemos. Por favor, poned ese cuerpo del deseo en acción.


¡Hasta dentro de mínimo 10 días!

#fatgirlscanwearstripes

8 comentarios:

  1. Me parece de p. madre todo lo que dices. Cien por cien de acuerdo con esta declaración liberadora y con su filosofía.

    Un abrazo!!

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  2. Lo mejor de todo es que después de conocerte en persona, puedo decir que predicas con el ejemplo, tienes una seguridad en ti misma que es envidiable. Y vas guapísima con tu estilo propio, sin duda has dominado los complejos que en tu momento te aquejasen. No hay nada como sentirnos guapas y transmitirlo, con nuestros cuerpos no normativos. Me he apropiado de esa expresión tuya que me encanta, y la estoy difundiendo entre mujeres que conozco con sus miedos y complejos. Y ellas se sienten identificadas también.
    Así que...yes, we can, yo también pongo mi granito de arena a nuestro activismo corporal.

    Un abrazo Jen, y felices vacaciones!!

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    1. ¡Muchas gracias! Me alegro enormemente de que te hayas unido al club de activistas corporales :) Debo decir que lo de "cuerpo normativo", como expresión, lo he aprendido de otras más avanzadas que yo. Pero somos legión, está claro. Feel the power, sistah!

      Un beso.

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  3. Es admirable que una mujer trabaje por quitarse complejos o mejor aun; que aprenda a amar a su cuerpo. Llevo años escuchando a mujeres quejarse de si tienen tripa, o brazos flácidos o cualquier defecto que se encuentren...y piensas, ¿De verdad? Pero si estas estupenda!! Todos tenemos defectos o partes del cuerpo que no nos gustan: Pero el secreto simplemente es potenciar aquellas partes de ti que amas. Aprender a reconocer la belleza en tus formas. No creo que solo las personas con algun quilo de mas u obesas pasen por complejos; también los delgados sufrimos de las miradas de otros que sin querer preguntar nos sugieren: pero tu...comes?? o estas muy delgada, no te parece?? Y que quieren que hagas?? Tanto los que te dicen si estas gorda como si flaca, deberían preocuparse por cosas mas importantes y dejar vivir en paz a la gente. Nunca sabemos que factores hay detrás de que alguien sea gordo o flaco. Pueden ser muchos motivos... lo importante es sentirte bien con tu cuerpo y estar a gusto contigo misma...todos tenemos defectos, inseguridades y complejos. Lo mejor es siempre estar con una sonrisa en los labios! Un saludo

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    1. ¡Gracias, Ceci! Muy de acuerdo en lo de sentirse bien. Ojalá todos nos pusiéramos a ello. Nos iría mucho mejor.

      Todo el mundo tiene sus demonios. Pero no se manifiesta en sociedad de la misma forma. Vivimos en una cultura en que el privilegio es ser delgado (como ser blanco, tener dinero, como ser hombre blanco y con dinero, etc). Y aunque la gente diga "¡pero qué delgada!", hay detrás hay una admiración y una aspiración. Otra cosa es que una persona no se sienta bien por cuestiones internas, y también tenga que lidiar con sus complejos, por supuesto.

      Desde el privilegio que yo misma tengo (siempre habrá alguien que lo pasará peor), y tras este proceso, creo firmemente que a la larga sale más a cuenta solucionar el problema, quererse de forma incondicional e intentar buscar adeptos de forma positiva. La unión hace la fuerza.

      ¡Un besazo bien grande!

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  4. Ole tú!!! Me ha encantado este post,cuanta razón tienes. Me identifico totalmente con lo que cuentas aunque yo todavía no me he quitado del todo el puto complejo de la gordura. Y no es porque no quiera, a veces la gente és cruel y te lo repiten constantemente,voluntaria o involuntariamente...Sólo con decirte que tengo una paciente en el hospital con lesión nuerológica y me llama Fiona.....jajjajaj para que veas y eso que está más para allá que para acá....Un besazo

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    1. ¡Muchas gracias! Poco a poco, es natural que cueste con lo mucho que nos bombardean por todas partes, como bien dices. Ya solamente el hecho de hablarlo significa mucho. Es una forma, para empezar, de encontrar espacios comunes con los demás y compartir experiencias, y darse cuenta de que es una opresión a nivel sistema. Eso hay que cambiarlo ;) ¡Un besote!

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