sábado, 22 de agosto de 2015

la feminidad más allá de una cara lavada

Al parecer, desde hace un tiempo se ha puesto muy de moda entre las famosas el selfie de cara lavada. La mayoría de las celebrities tienen cuenta en Instagram o Twitter, donde comparten con sus seguidores su faceta más personal. Tenéis aquí un artículo de Harper’s Bazaar que recoge los mejores nomakeup selfies, como los llaman. Nunca habría descubierto esta tendencia de no ser porque esta semana salió en el telediario de Telecinco a eso de las tres de la tarde: las actrices españolas también se han apuntado a esta moda. Blanca Suárez, María Valverde y compañía “se atreven” a hacerse fotos sin maquillaje. Mi pregunta: ¿es que los redactores de contenido de Mediaset no tienen nada mejor que decir acerca de estas actrices? Es un fracaso absoluto que en pleno 2015 todavía sea más importante la cara lavada de una mujer que su trabajo artístico. 

No obstante, lo más irritante estaba por llegar. Cuando se disponen a hacer el trabajo de campo y los reporteros salen a la calle a preguntar qué les parece esta práctica. Vamos, por incentivar un poco más nuestro deporte nacional favorito: el cotilleo. Así, para que veáis el extremo de manipulación que se puede alcanzar con una noticia tan absurda y realmente corta, en el vídeo solamente aparecen chicas jóvenes y maquilladas. A pesar de que algunas de las participantes del vídeo comentan que son actrices guapísimas, que por qué no van a salir con la cara lavada, los responsables de la "noticia" se empeñan y aseveran que «pocas chicas se atreven a salir con la cara lavada». Perdón, ¿por qué zona hicieron ustedes el reportaje? Es patético y absurdo considerar toda una proeza que las mujeres se hagan fotos con la cara lavada. Jamás me hubiera puesto a escribir sobre esto, porque me parece una bobada, como muchas otras tendencias en Internet. Entiendo que a los fans de estas actrices les debe de hacer gracia. A mí también me hace gracia ver fotos de mis músicos favoritos fuera del escenario o de una sesión de fotos estudiada al milímetro. Eso lo puedo entender. Porque somos curiosos, sobre todo con quienes nos causan admiración. Y también, entiendo que estas mujeres no tienen seguidores precisamente por su cara lavada. Y que el debate tendría que ser otro en todo caso. Que lo anecdótico no debería ser noticia en un medio que quiera considerarse “serio”. ¿Acaso no existen los medios especializados en belleza para estos quehaceres?

Aunque la frase del remate es la siguiente: «Les parece tal valentía la de las famosas que incluso dudan de tanta naturalidad». Para seguidamente comentar que las princesas de Disney también se desmaquillan, defendiendo lo “auténtico”. Camarada periodista, las princesas de Disney son dibujos animados. Lamento comunicarle que no existen en un contexto real. Y de paso, decirle que no es ninguna valentía salir con la cara lavada, lo valiente es vivir en un mundo donde una tiene la lupa y el foco siempre apuntando en su dirección. Es tan auténtica una mujer con la cara lavada como otra que se haya pintado labios y aplicado sombra de ojos.

La industria del cine no podría operar sin maquilladores. En pantalla, se maquillan todos. TODOS. Mujeres y hombres y seguro que hasta los niños. Lo dicho, la cara lavada es una cuestión totalmente anecdótica. Pero hay mucha más mujer detrás. Quizá eso sería lo verdaderamente digno de comentar, quizá detrás está el material periodístico real.

¿En serio os parece menos auténtica una mujer porque vaya maquillada?

He tenido la suerte de en casa poder haber visto las dos cosas: a mi madre que jamás se ha maquillado, y que va a los eventos familiares con la cara lavada. Y a mis hermanas, que han cultivado prácticas tan extremas como llegar tarde a los sitios para poder salir de casa con todos los rituales cosméticos cumplidos; o quemar con un mechero el lápiz de ojos, o pintarse la sombra de ojos usando la brocha del colorete para conseguir un efecto verdaderamente dramático. Ahora ya no tanto, pero en los 80 y los 90 siguieron casi todas las modas estéticas. Cardado, hombreras y maquillaje recargado.

De esta forma, siempre he concebido el maquillaje como un juego, como un complemento a tu vestimenta, como opción. Ni como una obligación de mujer, ni como un demonio patriarcal que debo desterrar de mi vida, porque a mí me gusta. No siento que me haga más guapa, pero me encanta pintarme los ojos de negro, y el día que me apetece, me da igual si son las 8 de la mañana o sábado noche. En verano no uso tanto maquillaje como en invierno. Hay etapas en las que me siento muy perezosa, otras en las que dedico más de diez minutos para que la raya de los ojos me salga como quiero. Y me encanta comprarles el maquillaje a mis sobrinas, porque no quiero que usen cualquier marca, creo que es mejor tener menos y de buena calidad, y a ser posible de marcas que no testen en animales. Lo he dicho en varias ocasiones, uno de mis tiernos recuerdos de infancia es una de mis hermanas de resaca los domingos, con los restos del maquillaje de la noche anterior corridos.

Sin embargo, no he escrito este texto con la intención de defender la opción de maquillarnos o no. Soy muy anglosajona en gustos cinematográficos, así que he visto poco a María Valverde y Blanca Suárez en la pantalla. Pero me parece indecente que el hecho de que salgan con la cara lavada en un selfie sea noticia en un telediario. He escrito esto porque quiero periodismo de calidad, a todas horas. Porque es mentira que en la calle no se puedan encontrar mujeres con la cara lavada. Porque también las encontraréis mayores, maquilladas o no. Quiero pensar que las mujeres de cierta edad pasaron de contestar a preguntas tan absurdas en el momento en el que grabaron este vídeo. Lo he escrito porque me ha parecido que en esta breve noticia se han empeñado en fomentar la supuesta rivalidad “natural” que existe entre las mujeres. Esa falacia que nos quiere tener a todas horas observando a las demás mujeres, criticándolas, llamándoles la atención, despreciándolas si se salen de la norma impuesta por los medios, si se pasan de éxito y/o de espíritu libre. Encima de querer moldearnos siguiendo un patrón socialmente impuesto, inventado, y que puede que no tenga nada que ver con nosotras, también nos quieren de policías. Desgraciadamente debemos estar siempre alerta.

p.D: Por cierto, ahí va mi selfie de cara lavada, a contraluz me temo:

Cara de máxima concentración





3 comentarios:

  1. y yo me atrevo a salir también sin sujetador.
    Odio el periodismo de los panolis.
    <3

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    1. oh, me encanta. qué gustazo no llevar sujetador...

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  2. Pues que vengan a verme que soy como tu madre y voy a todos lados sin maquillaje. Y nadie se asusta.

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