martes, 18 de agosto de 2015

consumo responsable de imágenes de moda

Cuando Tess Holliday (también conocida como Tess Munster) firmó por la agencia Milk Model Management muchos medios, no sólo los especializados, se hicieron eco de la noticia. Aunque la agencia tiene una división que se llama “Curve”, Tess es la modelo más grande que han contratado hasta el momento, y la prestigiosa revista People la bautizó como la primera supermodelo de la talla 22 del mundo. Tess utiliza una talla 22 americana, una 52/54 europea. Tras cinco años en Los Ángeles ejerciendo de modelo, Tess logró dar el campanazo: había convertido su imagen en mainstream, se había ganado el reconocimiento y el respeto de la industria. Ser modelo siempre había sido su sueño. Evidentemente no fue un camino de rosas. De hecho, primero tuvo que dedicarse al maquillaje. Podéis leer más sobre su interesante trayectoria en su página web.

Una portada que es más bien una epifanía


“Curve” suele ser una palabra bastante habitual en las tiendas online y las marcas que tienen alguna sección de tallas grandes. Por ejemplo, tenemos la colección de Asos Curve, que se inauguró en 2010, y que hace un par de años llegó a España también. Asos es mi tienda online favorita por distintos motivos. No cobra gastos de envío desde que tiene sede en nuestro país y las devoluciones son sencillas (devolver una prenda cuesta tan sólo 4,80€, o gratis si tiene algún desperfecto). Asos es una tienda multimarcas, así que hay muchas firmas extranjeras que se pueden comprar a través de la página: New Look, Junarose, Alice & You… Y lo mejor: la colección de tallas grandes va de la 46 a la 56, y la mayoría de las prendas suelen ser muy generosas. Los diseños son actuales, son modernos; cubren casi todas las formas y cortes, y casi siempre tienen prendas rebajadas, que es lo que yo suelo aprovechar.

En principio, todas las modelos de Curve gastan la talla 46. O al menos es lo que inferimos, pues en la información sobre la prenda siempre ponen que todas llevan una 46. Es una anotación que algunos vendedores incluyen para que te puedas hacer una idea. En el caso de Asos es un detalle que puede llevar a confusión, y es importante hacer este inciso: la prenda es una 46, pero las modelos no. Sobre el tipo de retoques o las pinzas empleadas para las fotos creo que no puedo daros grandes detalles. Pero pongamos un ejemplo práctico y confiemos en nuestra capacidad de percepción: Bree Warren, una habitual de la sección Curve, representada por la agencia Models 1, que también tiene su división de “tallas grandes”:

Repito: una talla 46, supuestamente


En la web de la agencia podréis consultar sus medidas, y descubrir que en realidad usa una talla 42. Tened en cuenta que mide 1,80.

Este el mismo vestido, en una talla 48 real. La modelo os sonará ;)

Quizá hubiera sido mejor enseñarlo sin chaqueta, pero salgo tan molona aquí... My apologies

¿Es lícito que Bree Warren sea la imagen de Asos Curve? Desde mi punto de vista, es quizá absurdo y poco práctico. Aunque me encanta Asos, creo que son poco fieles al producto que ofrecen, y que de hecho, usar modelos como Warren no hace honor a la verdad, y roza la publicidad engañosa. ¿Os imagináis a un fabricante de todoterrenos empleando un turismo para el anuncio? Es como promocionar un álbum dejando que el artista haga playback. Es venir con una intención, pero quedarse a medias. ¿A qué responde esta estrategia? Asos, que solamente tiene plataforma online, debería ser preciso en todo momento. ¿Qué sentido tiene que des las medidas exactas de una prenda, y luego muestres dicha prenda en una modelo con medidas muy inferiores? ¿Por qué ofrecer ropa hasta la talla 56, y luego no enseñar cómo queda en esa talla mismamente? Por desgracia, las consumidoras de Asos Curve quizá no seamos tan exigentes como el resto, y por eso, se pueden permitir esta estrategia. Lo cierto es que Asos Curve nos da algo que muchos otros nos niegan (hi, Amancio).

Pero yo no puedo verme reflejada en Bree Warren. Tiro más a Tess Munster, y creo que sería una obligación moral que los vendedores de tallas grandes usaran modelos de tallas grandes reales. Queremos una representación verídica. De paso, también estaría genial que Asos incluyera más colores de piel, o modelos bajitas, o más tatuadas, o con mayor diversidad funcional. ¿Qué tal emplear mujeres en silla de ruedas? 

Por suerte, si las marcas no nos quieren dar una representación adecuada, aunque seamos sus clientas, nos la daremos nosotras mismas. Cuando quiero ver cómo sienta una prenda de Asos que no me acaba de convencer, busco si alguna blogger ya la tiene, que además se la pondrá en una situación real. Incluso tengo identificadas a varias con un gusto similar, que tienen prendas de Asos que yo también acabé comprando. Por ejemplo, la estupenda Danielle Vanier. Nunca obtendré ese nivel de elaboración en peinado, maquillaje y complementos, y desde luego no tengo tanto pecho, pero la Vanier tiene combinaciones muy dignas de admirar. Otra sería Bethany Rutter de Arched Eyebrow, quien además de vez en cuando firma unos posts sobre activismo corporal dignos de enmarcar. Ambos blogs son muy recomendables, y a mí me han servido mucho en el trayecto de desprenderme de los complejos físicos, porque utilizan un lenguaje sobre el cuerpo y la feminidad saludable y plural.

Bree Warren, Emma Sanders y compañía son mujeres reales, de acuerdo, y profesionales de una industria, vale. Pero no son la mejor elección para promocionar ropa de “talla grande”. Para convencerse de ello, véase el experimento de Kristin Chirico y Sheridan Watson en Buzzfeed. El problema no solamente lo tiene Asos. Aunque tenemos la suerte de que cada vez más marcas sacan una colección de tallas grandes, e incluso algunas se especializan en este mercado, las imágenes que utilizan en muchas ocasiones son incoherentes e inapropiadas. Y debemos apuntarlo. Pues parece que el mensaje encubierto sea: «ok, podéis poneros nuestra ropa, pero vuestro cuerpo no es nuestro estándar de belleza». Por ahí no pasamos. 

Tess Munster no solamente es una supermodelo y todo un baluarte para la comunidad plus size. También es una activista en toda regla: es la creadora del movimiento en Twitter #effyourbeautystandards, que podríamos traducir como “a la porra tus estándares de belleza”. Mujeres en todas las tallas. Bellezas en todas las tallas y formatos. Otros hashtags que merecen la pena son el #WeAreTheThey o #fatgirlscanwearstripes, éste creado por la youtuber y fashionista Amanda Allison, gran defensora de que las mujeres gordas usen estampado de rayas. Por cierto, Amanda tiene en su canal de Youtube muchos vídeos grabados dentro de los probadores de distintas marcas. Son muy interesantes si queréis ver cómo sienta la ropa en una talla grande de verdad

Debemos ser conscientes al consumir imágenes de moda de que la realidad se puede desvirtuar, modificar, disimular con muchísima facilidad. Ni siquiera hace falta el uso de Photoshop. Aunque las cosas están mejorando y la industria de tallas grandes crece a diario y cada vez es más inclusiva, tenemos que reconocer sus defectos y la tendencia perniciosa a favorecer a las tallas pequeñas dentro de las tallas grandes. Y batallar por cambiar esto. La moda debe incluir a todos los cuerpos. No nos conformemos con el trozo más pequeño del pastel, seamos críticos en su justa medida. De lo contrario, nunca lograremos cambiar el discurso corporal. 

Y hemos venido a hacer la revolución corporal, no lo olvidemos. Así que consumid imágenes de moda de forma responsable. Mi consejo es que busquéis en blogs, en Tumblr, en Twitter o Youtube. Veréis moda urbana de verdad, inclusiva y diversa. Y mucho más divertida, sea dicho de paso. Me temo que el concepto de modelo tradicional = mujer perfecta ya ha caducado. Es nuestra hora. La de todas. 


Y esta foto de rebote ;)









2 comentarios:

  1. Inspirational as always. Asos es un rollo, porque también pasa al revés: ves ropa que te gusta que está hasta la talla 42 ó 44, pero la modelo siempre es un palillito que mide 1,75 y lleva una 36. Luego miras a las modelos curve y piensas "oye, si yo me parezco más a ésta, pero este vestido sólo está a partir de la 46...". Qué se supone que debo hacer si tengo una 40???? Porque sí, podré comprarme la prenda de la chica número uno, pero hasta que no me llegue será imposible hacerse una idea de cómo queda, o de cómo le queda a alguien algo más bajita o con más pecho. La conclusión es la que tú dices: más diversidad. Por qué no enseñar la prenda en modelos de varias tallas?

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  2. Clap, clap, clap!

    <3 tus girasoles.

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