martes, 5 de mayo de 2015

EGOísmo

Estaba siendo una tarde muy tranquila en Balmes 129 bis hasta que he sufrido una total conmoción. Desde caja M. me advertía:

—Te acabo de mandar un email. Ya verás qué libro nos acaban de pedir —dicho en ese tono de guasa inevitable entre libreros ante los encargos tirando a estrambóticos (por ejemplo, comunicación con tus mascotas fallecidas, o ciertas técnicas impronunciables de crecimiento personal, o la enésima biografía de One Direction).

Pero cuando abrí el mail y leí la petición me quedé ojiplática aunque la RAE no recoja el término.

El de la Kardashian.

Pardon?

Que resultó ser este:

No Words


Un minuto de silencio por nuestra estimada base de datos, que ya incluye semejante despropósito y esperpento. Casi me desmayo y me entra una taquicardia al ver que varios proveedores lo catalogaban como un libro de Fotografía, pues al parecer se trata de un volumen de selfies de la nueva Novia de América: Kim Kardashian West (le encanta tanto su marido, que se una a nuestra moda patria de los dos apellidos). No se puede conjugar mayor nivel de cutrez: 448 páginas con la cara de esta celebérrima señora editados por Rizzoli, que me ha caído a los pies, no solamente por sacar el libro (que también), sino por tener el valor de argumentar en su web que Kim Kardashian West está a la altura de Marilyn Monroe y es un icono del siglo XXI. :O :O :O :O :O Si Angelo Rizzoli o la Tentación rubia levantaran la cabeza, yo creo que les explosionaba del espanto. Pero digo yo:

¿Era de verdad necesario un libro de estas características? ¿Es que no hay suficiente Kardashian ya en otras escenas “culturales”? Sale por la tele, sale en blogs, le hacen entrevistas, sesiones de fotos, publicidad, ¿era de verdad necesario que se colara en las librerías? ¿Era necesaria ESA portada? Nada en contra de los atributos de la Kardashian, ¿pero hacía falta este nivel de hipersexualización como reclamo? Lo dicho: nada que objetar ante los cuerpos, ni ante la imagen que ha elegido cada uno: pero no tiene gracia en este caso, literal, y Kardashian escoge la camiseta más fea de la historia para la portada de su libro. Una caso de para ponerte algo así, mejor no te pongas nada, por favor. Cuando los féminos de Balmes 129 bis han visto la portada, la guasa ha sido triple. Sin quieren ver el arte conjugado en un par de tetas, y todo lo demás, Francesca Woodman lo hizo mil veces mejor. Pero supongo que la Kardashian tiene otro concepto de “transgresión”. O quizá tenía calor ese día, simplemente.

¿Era necesario ese juego de palabras entre “selfie” y “selfish”? De verdad, que por armarla un poquito, me entran ganas de exclamar: ¡Pero es que nadie va a pensar en los niños! Y no penséis que soy una estrecha, es que si pregunto si es que nadie va a compadecerse de los libreros, me temo que pocos lo entenderán. Que estas cosas venden bien. Pero volviendo al tema social: pienso en todas esas mentes jóvenes y tiernas a un paso de la edad adulta, cuya adicción a las aplicaciones y el Smartphone ya le ha dado tema al psicólogo Howard Gardner para una nueva publicación. ¿En serio queremos estos referentes culturales? ¿No había nada mejor? ¿No se había puesto de moda aquello de “brainy is the new sexy”? ¿POR QUÉ, mundo cruel? Ya nos hemos cargado el ecosistema. ¿También la cultura?  

¿Y sabéis lo más triste, camaradas? Que yo me voy a cerrar en banda, y le voy a poner dos velas negras, y estoy tentada de mañana rehacer la ficha en la base de datos y quitarle la descripción porque me da un poco de vergüenza. Pero lo que se cuenta en la sinopsis es lo que hay, no hay más. Y a pesar de todo, ya os lo comenté, la guerra contra los libros mediáticos es meramente espiritual y perderé. Y vendrán más a por Selfish. Y lo encargaré tantas veces que tendré que tenerlo en stock.

No era necesario este nivel de narcisismo por parte de la Kardashian. No era necesario al maltrato que ha sufrido el autorretrato como género, devaluado en un selfie de X megapíxeles y propagado por Internet. ¿Cuántos selfies aguanta un cuerpo? ¿Cuántos desechados para que uno salga bien, y cuánto tiempo perdido? No era de recibo esta edición. Ni que millones de personas se vayan a dejar 19 dólares en el dichoso libro. Francamente, ¿cómo es posible que Kardashian sea un icono? ¿Icono de qué, por qué, desde cuándo? Qué poco exigentes si Kardashian ya es un icono. ¿A la altura de Bowie, Twiggy, o Marlon Brandon?


Hoy más que nunca: buenas noches, y buena suerte.

Mañana ahogaré las penas en mis catálogos favoritos. 

8 comentarios:

  1. Pues ve entrenándote, porque pronto llegara "ambiciones y reflexiones selfish*: un choque entre dos culturas"

    http://www.planetadelibros.com/ambiciones-y-reflexiones-libro-110421.html

    *N de la T. EGOístas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo conozco, lo conozco... Y encima lo tuve que regalar :'(

      Eliminar
  2. Puede que sea una insensible, pero es que ya no me asombro de nada....sobre el libro este ya había visto notas en otros blogs hace unos meses. Es un mero producto de marketing sobre sí misma y su mismidad, una especie de onanismo egocéntrico para hacer caja o algo así . La verdad es que esta mujer, por mucho que recaude con su caucho siliconado, debería hacérselo mirar, da la sensación de padecer un trastorno narcisista de la personalidad.
    Y lo peor es que el libro se venderá y todo. Si quisiera ver erotismo me compraría otra cosa, pero hay gente pa tò...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Soy muy drama queen, lo reconozco. Pero estas cosas me afectan mucho. Y luego siempre tienes que acabar claudicando y perdiendo un poquito la fe en el género human. Menos mal que luego aparecen los que te compran libros que son tus apuestas personales, y las de editores valientes. Y el corazón mejora un poco... Pero vaya año... Entre Love, Tanya y Girl Online...

      Eliminar
  3. Me voy a arrancar los ojos. Si ya la Kardishian y familia, que son casi todos como ella, me caía mal, lo de la operación de culo me pareció lo peor.Mejor no comentar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Operación de culo? :O Se estaba tan bien en la inopia...

      Eliminar
  4. Jen, me he reído mucho...muy buen post. Lamento que una tenga que dedicar tiempo a ciertas imágenes. Es una pena que nos quedemos en esto (me refiero a la sociedad)...seguro que se vende. Y mientras hay otros libros que remueven y dan vida, por entre las estanterías, y que están alejados de las novedades.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aun ha sido peor cuando lo hemos recibido de cuerpo presente. Resulta que tiene el aspecto de aquello antiguos álbumes de fotos, pequeñitos, muy cuadrados, pero en blanco. Está en la última casilla de pedidos esperando a su dueña. Es que no lo queremos ni ver. ¡Un abrazo!

      Eliminar