domingo, 26 de abril de 2015

una auténtica revolución

Durante mi ausencia han pasado muchas cosas. Por ejemplo, una ola de estrés librero debida a la campaña de Sant Jordi sin precedentes (nada maltrata más los nervios que unas cajas en paradero desconocido). Anthony Doerr ha sido galardonado con el Pulitzer de este año y, por supuesto, All the Light We Cannot See es el libro más agotado del momento. Girl on the Train se ha consolidado como el bestseller por excelencia en Balmes 129 bis. Zero to One y Bossypants le van a la zaga. Este año el pastel estaba muy repartido, y no hay nada que me haga más feliz J

Además, la cantante británica Jamelia salió por televisión en el Reino Unido para insultar a las mujeres de talla grande. En este blog tenéis bien explicado lo que dijo, y si buscáis en Youtube por “Jamelia” os saldrán varios videos donde se “disculpa” por sus comentarios (que no os voy a poner, porque ni se retracta ni pide disculpas sinceramente, lo que viene a ser bastante ridículo). He querido hablar sobre esto hoy por dos motivos principalmente: primero, porque la comunidad plus size anglosajona me ha ayudado muchísimo y me ha enseñado mucho sobre activismo corporal en estos últimos años. Como siempre, van un paso por delante y allí tienen una comunidad fuerte y solidaria. Y segundo, porque la gordofobia sigue sin tener un reconocimiento real como fobia. Es decir, muchos creerán que el término “gordófobo” es una invención innecesaria y un poco tonta. Que no es para tanto. Pero no, camaradas, la gordofobia es tan real como muchas otras fobias, y muchas personas sufren sus efectos. Y además, los gordófobos son una panda de maleducados. Por lo tanto, se merecen ser apuntados con el dedo y respondidos en su justa medida.

Por si no estáis familiarizados con el idioma de Yeats, resumo: Jamelia salió en el programa Loose Woman diciendo que la ropa de talla grande solamente debería consumirse en tiendas especializadas. Que las tiendas High Street (es decir, las de cadena, rollo New Look o H&M, o Forever 21, etc) promovían una imagen poco saludable si ofrecían las últimas tendencias en ciertas tallas (grandes, o talla 0). Que no le parecía bien ponérselo fácil a los que optaban por un estilo de vida nada saludable (esto es algo que solamente hacen los gordos, fíjate). Que las tiendas no deberían ofrecer ropa por encima, o por debajo, de cierta tallas. Que la gente debería sentirse incómoda si entra en una tienda y no encuentra ropa de su talla.

Verán, a mí me va más lo de estar encantada de haberme conocido

La respuesta de la comunidad plus size y sus simpatizantes no se ha hecho esperar. Bajo el lema hashtag #WeAreTheThey, un sinfín de mujeres de tallas grandes, bloggers, tuiteras, youtubers, le han dado toda una lección a Jamelia. Una puede salir por la tele y decir la mayor estupidez del mundo, si la dejan, pero la cantante debería entender que habrá gente que no esté de acuerdo y le responda en consecuencia. Lo que dijo es esencialmente maleducado, retrógrado y muy estúpido en última instancia. Muy fácil de ridiculizar. A modo de disculpa, Jamelia dijo que ella quería una sociedad “más sana”. Pues bien, ¿qué tal si empezamos promoviendo el respeto, la autoestima, la solidaridad, la buena educación, la igualdad de derechos, la vivienda y el trabajo dignos y la cultura accesible para todos? También la ciencia, la ecología y el comercio justo. También deberíamos centrarnos en combatir el racismo, la homofobia y la gordofobia (WeAreTheThey). Y preocuparnos por ser más inclusivos con todos los tipos de movilidad (sobre todo, en esto, Reino Unido tiene mucho camino que recorrer; en Londres ni una estación con rampa o ascensor que acceda a la calle, ¿cómo puede ser?). Es decir, ¿por qué procesos mentales llegó esta mujer a considerar que el problema es que el mercado se está adaptando a la demanda? Os parezca bien o no, las tallas grandes son una realidad. Son una imagen más. Los gordos y gordas existimos (de hecho, lo hemos hecho siempre). Y da la casualidad de que queremos el control de nuestra imagen. Cualquier empresario que no entienda esto y no quiera ofrecer lo que piden sus consumidores sería muy tonto (hola, Amancio). Nadie ha dicho que seamos el modelo a seguir. Somos una imagen más y, por tanto, queremos la correspondiente visibilidad.

Mi imagen, mis reglas. Eso quiere decir que nadie, nadie, NADIE, tiene el derecho a definir cómo te vistes, cómo te arreglas, cómo te peinas. Que nadie puede impedirte quererte a ti misma, seas como seas. Que vamos a pasarnos toda la vida en nuestra piel. Que no pienso pedir disculpas por sentirme bien en mi piel, quererme, encontrarme atractiva y bella, y sentirme segura con mis michelines, mi celulitis y mis venas varicosas. Y que si a alguien le parece mal, que no se moleste en decírmelo. El viento me hace el favor de llevarse vuestras palabras antes de que me entren por la oreja. Me entristece ver que a mucha gente, no obstante, sí que le afectan las opiniones de los demás. Opiniones gratuitas sobre cosas que no les van. Por favor, vuestra imagen, vuestras reglas. Vuestra vida. Vuestros cuerpos. Todos los cuerpos y todas las bellezas tienen su público (yo la primera fan de mí misma). No os dejéis. Los ataques corporales solamente tienen poder cuando estamos dispuestos a recibirlos. Eso no quita que no merezcan ser contestados. Ah, y por cierto, vuestros historiales médicos también son solamente vuestros.

Si hay alguien que lo esté pasando mal en su propia piel, por favor, le pediría que se rodeara de buenas influencias. Que leyera páginas como Stop Gordofobia y Proyecto Kahlo o, por ejemplo, este blog, o este otro. Que busque ayuda en personas que vayan a dársela de verdad. Que nadie os haga sentiros culpables de ser como sois. Si alguien, DE VERDAD, necesita desahogarse, o una palabra amable, y no quiere hablar sobre esto en mensajes públicos, puede mandarme un email a jcamacho.montes@gmail.com (a veces, tardo un par de días en contestar, pero siempre acabo haciéndolo ;)).

Estamos ante una auténtica revolución. Camaradas, tomemos el control de nuestra imagen de una vez por todas. #WeAreTheThey.

Y esta para el hashtag #fatgirlscanwearstripes. Clases de selfie ya

p.D: Por cierto, mañana empieza la Semana Doble Print del Curso Primero Maude. Recordad, los hashtags son #semanadobleprint y #cursoprimeroMaude ;) Thanks por participar!

p.D.2: No me dio tiempo a deciros que apareció en Llegir en cas d’incendi mi tercera reseña, que me llena de orgullo. Creo que Sin ti no hay nosotros es el mejor libro de no ficción que he leído en mucho tiempo. Mi mayor ovación para Suki Kim. Please, read here. Señor @virtomonk, gracias por dejarme un comentario allí ;)



6 comentarios:

  1. ¡Gran entrada, preciosa! La comparto :)

    Ante todo viva el amor y respeto, ¡fuera tantos dardos envenenados! Precisamente estos valores son los que hay que inculcar.

    Un beso, linda ^^

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    1. ¡¡Muchas gracias, Lucy!! Por la difusión también ;) El amor es más bonito que lo contrario. Un beso :)

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  2. Menuda paradoja de persona, la Jamelia esa de la farándula. Ella sí que
    es un atentado contra la salud.
    Spoiler: pronto me dejaré caer por B129 aprovechando una visita express
    que tengo que hacer. Voy a encargarte, si acepta usted ser mi futura librera oficial,
    Charlotte's Web, pero todo esto te lo confirmaré vía un mensaje al estilo 84Ch.R.
    versión digital. Eso sí, exijo una cláusula de confidencialidad de
    esas que firman los terapeutas, ya que mis visitas a bookstores tienen mucho
    de terapéuticas, y no me gustaría tener que disfrazarme para según qué adquisiciones
    (ya sabes que soy fan del cómic, la literatura infantil, etc. y están poco aceptadas
    en la comunidad académica del estilo Infinite Jest, con la cual me quiero labrar una
    buena reputación).
    Se ha hecho larga la espera a tu entrada.

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    1. Ay, por favor, en esa misiva digital que espero con ansia, dime día y hora de tu visita. Que vaya estar, que me haré una cita en Outlook. Aquí, entregadas al mundo digital y aferradas al papel si es de un libro. Lo digo porque siempre que me quieren dar una sorpresa resulta que no estoy. Me aseguraré de que te esperan todos los libros que me incluyas en la misiva, y unos poquitos más, porque los viajes se pueden hacer largos ;) ¡Un besazo, guaper! Qué feliz de corazón comunista henchido decir que nos vemos pronto.

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  3. Sobreviviste a Sant Jordi!! Ya pensaba yo que te había abducido el dragón a ti y a tus compañeros!
    Respecto a la gordofobia, poco puedo comentar aparte de lo que has dicho: esa mujer que no tengo el gusto de conocer me parece un poco ignorante y descerebrada. Anda que no conozco gente delgada que come fatal y bebé litros de Coca-Cola como si fuera agua. Eso de que estar gordo es por comer mucho y mal, y estar flaco es por ser anoréxico es generalizar sin sentido. Tengo una amiga de talla grande que hace unas sesiones de spinning que me río yo de los ciclistas.
    No controlamos nuestro metabolismo, pero sí podemos controlar lo que nos dé la gana ponernos. Si Zara tuviera sección de tallas grandes se forraba, pero oiga, ellos se lo pierden.
    Un aplauso por tu retorno por todo lo alto, un abrazo!

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    1. ¡Gracias, guaper! Ha sido una campaña muy estresante :) Yo pensaba que me había abducido DHL y había días que consistían en esperar y buscar cajas. Casi me hago creyente de algo, a ver si así todo iba más rápido por obra divina XD.

      A mí me preocupa mucho la facilidad con que todo el mundo opina sobre la salud y el bienestar de los gordos. Me parece que es pasarse de listo, y encima, se muy maleducado. Porque creo es algo muy íntimo y personal. E injusto y cruel. Así que hay que hacer, ni que sea, un poco de ruido al respecto.

      ¡Un beso!

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