domingo, 12 de abril de 2015

las 5 costumbres lectoras que me dan ganas de resoplar

Vaya por delante que este post no tiene ánimo de ofender a ningún lector que se pueda ver identificado con las cinco costumbres aquí expuestas. Pero reconozco tener la intención de incomodar un poquito, a ver si de casualidad alguien tiene alguna de estas manías y decide quitársela de encima. Por amor a vuestros libreros (aunque seguramente alguno habrá que también comulgue con estas ideas retrógradas). Y es que cada vez que algún lector me suelta una de las siguientes, yo me quedo un poco así (y me retumban por dentro cien no-no-no-no-no-no-no-noes-por-Poe):

Esta es mi cara de asco. Y sí, aquí era más joven. 


01- No leer cuentos porque no te da tiempo a conocer al personaje o meterte en la historia.

Esta costumbre es un puñal en todo mi corazón de librera y lectora, porque yo me aficioné a leer gracias a los cuentos. Y además, me gusta escribirlos, y encima cuanto más breves, mejor. Es cierto, la estadística no miente: la mayoría de los lectores prefieren las novelas a los recopilatorios de relatos. E incluso, me aventuraría a decir que muchos todavía se creen esa falacia que reza que la narrativa, la novela, vende más que el resto. Lo cierto es que hay muchas más secciones de no ficción que de narrativa, y yo no lo tengo muy claro (Autoayuda, Biografías, Cocina, libros de Empresa y Economía son competidores muy duros para la novela). Y además, os pregunto: si os gusta de verdad un escrito, ¿qué más da que tenga 10 páginas en vez de 300? Quizá no es de recibo conocer a fondo al personaje. Si no entráis en la historia, da igual que el autor use 400 páginas para justificarse. Y como siempre digo, el músico demuestra su calidad en el directo, no un álbum de estudio. Es decir, en las distancias cortas. Lo mismo pasa con los escritores. Si breve, dos veces bueno. Pensad que una novela larga, con mucha paja añadida, puede confundir y llevarnos a la errónea sensación de que es buena, de que el viaje vale pena –por todo el tiempo que hemos invertido. No, y mil veces no. A veces me he enamorado de personas con las que he compartido un único café, no más de dos horas. Así que yo confirmo que el CUENTO es la forma suprema de la literatura, y me quedo tan ancha. Por favor, lean cuentos, y sean felices.

02- Yo sólo leo _________ (insertad aquí lo que os plazca).

Yo sólo leo Fantasía. Yo sólo leo libros de viaje. Yo sólo leo revistas y artículos (como dice una buena amiga: eso no es leer, es estar al día). Yo sólo leo cómics. Yo sólo leo novelas de Anagrama. Yo sólo leo clásicos. Yo sólo leo Filosofía o Biología o la Biblia. ¿Por qué no cambiáis esa frase por “yo sólo como”? A nadie le parece saludable cuando alguien dice: yo sólo como sándwiches de mermelada y mantequilla. Hay que tener buena boca, y solamente leer de lo bueno. Pero por mucho que adore a mis rusos, intento leer lo más variado posible. Que sea bueno, insisto. Y espero que mis amantísimos clientes hagan lo mismos. Por favor, también podéis leer poesía y biografías de cine y álbumes ilustrados. Es por vuestra salud emocional que os lo digo.

03- Este autor me da respeto.

Debo de ser una persona muy pragmática, y como decimos por aquí, a la que le gusta “anar per feina”. O sea, al grano: o te apetece leer a un autor, o no te apetece. ¿Pero qué es eso del respeto? Siempre que he pedido que me lo explicaran, la persona se ha enredado de tal forma que no he logrado entender ninguno de sus argumentos. Entiendo esta frase cuando alguien me dicen: «Es que antes de leer a Orwell, prefiero leer a Zamiatin y empezar por el principio» (sí, soy muy pesada con esto, también me lo dicen mis compañeros). Entiendo el concepto de respeto cuando estás aprendiendo un idioma, y piensas que quizá para leer a Eugenides en versión original tienes que llevar un tiempo de estudio detrás (I agree, mejor no perderse ningún detalle). Pero siempre he sido de lanzarme a la piscina, y si me apetece leer algo, no me da tiempo a postergarlo. Máxima emoción cuando una mujer me dijo que estaba en el nivel Intermedio de inglés, y que sabía que le iba a costar, pero que le apetecía muchísimo leer Tom Sawyer y que, le costase más o menos, eso iba a hacer. Casi me saltan las lágrimas y me pongo a dar palmas ante tal determinación. Please, leed lo que os venga en gana. Que nadie os haga creer que no tenéis la suficiente capacidad intelectual o vuestra compresión lectora fallará con ciertos autores (quizá, sea la culpa del autor. I trust my reading skills 100%).

04- Es que si hay dibujos como que no. Quiero algo más, más… libro.

¿Quiere usted un volumen de la Enciclopedia Británica quizá? Creo que cada vez pasa menos, y que la poesía por ejemplo se ve más afectada por la reticencia a día de hoy. Los libros de Filosofía también, por cierto. Pero no entiendo a los que tienen problemas con los “dibujos” en una era tan visual como la nuestra. De hecho, siempre que me comentan las madres, las tías, o quien sea, que su hijo, sobrino, etc. no lee pero tiene que aprender inglés, les recomiendo un cómic o un álbum ilustrado. Porque es una manera de seguir el discurso, la imagen es un extra que propicia la total comprensión. Además, ¿a quién le puede amargar un dulce? Que nadie se atreva a decir que son lecturas fáciles, o tontas, o innecesarias. Porque de esa misma forma invalidaríamos las películas, y a ver quién es capaz de decir que un guión de Tarkovsky o Sokurov es fácil. Pues lo mismo con Jason Lutes, Alison Bechdel o Alan Moore. Leer cómics no es como leer a Wittgenstein o Hegel. Pero, por favor, no sean hipócritas, que me dicen que no a un cómic, pero luego leen con gusto a Sophie Kinsella o cualquier mierda de Harlequin (os juro que no he dicho mierda, que solamente lo he pensado).

05- ¿Hay una película? Entonces, no.

Aunque es peor lo de: ¿Dance with Dragons empieza donde acaba la cuarta temporada de Juego de Tronos? O la cutrez de todos aquellos que empezaron a leer la saga Crepúsculo por el segundo o el tercer tomo porque ya habían visto las películas. Sí, jamás me leería los Juego del Hambre y quizá podría perder dos horas con la película (aunque todavía no se ha dado el caso, y no ha previsión). Pero a mí ver ciertas películas me han dejado con las ganas de leer el libro. E incluso reconozco que en alguna rarísima ocasión, he preferido la versión cinematográfica. Un poco a lo “el aprendiz supera al maestro” (ejemplo más flagrante, Blade Runner; fans de Philip K. Dick ya saben dónde mandar las reclamaciones). Pero es que da igual que haya película o no. Que conozcas el final o no. Voy a empezar a soltar spoilers a diestro y siniestro, porque no me cansaré de repetirlo: los libros se leen por otros motivos. Pero, por favor, no leáis Crepúsculo.

Y ahora, llegados a este punto, confesad: ¿tenéis alguna de estas manías? ¿Podríamos llegar a un acuerdo? Ya sabéis que a veces tengo una boquita que para qué, y que no os voy a negar el trato ni palabra porque no queráis leer cuentos. De momento no queréis leerlos. Estoy muy empeñada en que un no es un sí aplazado. En cuanto a costumbres lectoras. Lo que me hace pensar en que quizá estoy en peligro, y cualquier día me dé por leer basura (por favor, si eso pasa, dadme una colleja con Infancia de Gorki).

Como estamos ya en el la frontera: feliz semana que entra. Y recordad: Oscar y amigos os están esperando. 

12 comentarios:

  1. Me odiarías como clienta. Yo creo. No cumplo ninguno de esos requisitos, el mío es el último versionado: ¿Es un best seller? Entonces no. A ver, que más que nada es por puro postureo. Me he labrado una reputación con mi librero y no estoy dispuesta a echarla por la borda, Aunque estoy convencida que le molesta mucho más verme leer unas cuantas páginas (¡desde el principio!) para luego decidir no llevármelo. O pedir ediciones de bolsillo, para ahorrar. Vamos, volviendo. ¿Es un best seller? Entonces no, que seguro que lo piden en la biblioteca, tienen hasta la más última novedad si sale en las críticas del Hola. ¿Esa revista tiene críticas literarias? Bueno, pues en el suplemento de la voz de Galicia. Al final gastar gasto ¿eh? sólo que no en el best seller. Podría aquí despreciar los best sellers, también, pero es que una vez, para amortizar largas jornadas de tren y barco en el Interrail, leí un best seller que me enamoró...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡¡Al contrario!! Me encantaría que fueras nuestra clienta :) Aunque sea a distancia. De hecho, me parece mal, por lo de pasar por encima de tu librero (me tienes que contar más sobre él, para tener referencias en la zona), pero tenemos una web muy chachi. Y además, que siempre me puedes mandar por correo. A lo 84 Charing Cross Road pero versión cibernética. Jajaja. Mejor paro, que estoy a punto de pasarme de la raya. ¡Besos!

      Eliminar
    2. Pues no me des cuerda, porque a mí la consulta epistolar me pirra. Mencionas 84 Charing y no puedo dejar de contarte la magnífica iniciativa que tenía mi librería favorita en UWS "Book Culture" una pequeña independent bookstore (que ha conseguido abrir su 3ra tiendecita en la ciudad, sin grandes pretensiones). A disposición de los clientes tenían un escritorio antiguo, una verdadera obra restaurada, y artículos de papelería (sobre, papel, boli) clásicos. Te invitaban a que escribieras tus cartas y ellos te la enviaban. Vale que los sellos no son lo más caro del mundo, pero reconocerás que era todo un detalle. Sobra decir que todas llegaron puntualmente. (estrategia de marketing mostrador cercano al rincón epistolar con obras del género. Con todo esto trato de decirte algo, y es que la librería es ese rincón al que voy a pasar un buen rato, estoy agobiada,triste y me voy a la librería, como quien decide irse de escaparates o a la barra cualquiera de un bar. En Bookculture el cliente era bienvenido, y se apreciaba que se tomase su tiempo. Aquí, bajo la sospecha de que "quizá no va a comprar" ya me siento intimidada. Voy a tener que mudarme, porque, lamentablemente, navegar por un catálogo y hacer un encargo online no me satisface como rebuscar por estanterías, ver y palpar tapas duras y blandas... por muy obsceno que suene.

      Eliminar
    3. Voy a echarle un vistazo a esta librería que me comentas, y cuando esté en Nueva York, le haré una visita. El futuro de la cultura se encuentra en los espacios pequeños, próximos. Estoy muy convencida de ello. Ay, tantos planes al respecto... La lástima es cuando faltan recursos y tiempo. Pero debo reconocer que aunque ser "independiente" es duro, también es muy gratificante cuando se consiguen los resultados.

      Me encantan las cartas. Aunque ya no sean de este siglo.

      ¡Mua!

      Eliminar
  2. :) Me encanta esta entrada. Hay muchas costumbres lectoras que me hacen rechinar los dientes, pero también es verdad que cada libro es un mundo y cada lector un universo. Y además leer es una carrera de fondo, el paisaje va cambiando, quien hoy lee sólo romántica, quizás mañana esté leyendo a Joyce, quién sabe.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias! Nunca pierdo la esperanza de traer lectores a mi terreno. Pero entiendo que no todo el mundo puede leer novelas. Que incluso sería un poco aburrido. Y le he empezado a coger "tremendo cariño" a ciertas secciones de ensayo. Pero siempre que sea todo lo bueno. ¡Un abrazo!

      Eliminar
  3. Llego aquí brincando desde otro blog y me ha encantado descubrirte. Esta entrada la voy a mandar por correo y facebook porque me parece genial.
    Me acuso de no leer los suficientes cuentos (o poesía, si vamos a eso), pero cuando los leo los disfruto mucho (lo que me lleva a preguntarme ¿por qué no leo más cuentos?). Trato de variar géneros (no lo suficiente, pero tiempo al tiempo). Y por lo general, trato de leer el libro antes de ver la película. Y me pasa lo que comentas: muchas veces una película me lleva a leer el libro.
    Saludos,
    Ale.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ale, bienvenida! Y muchas gracias por tu mensaje :) Ahora me pasaré yo por tus dominios. Y no te preocupes, que con un cuento al mes es suficiente para llevar una vida saludable, y es una marca bien asequible. Si a eso le añades un par de poemas, pues ya ni te cuento, salud de hierro asegurada XD Sana costumbre la de variar géneros, y gran voluntad siempre esperarse a leer el libro antes de ver la película. Yo confieso que eso a veces no puedo. ¡Saludos!

      Eliminar
  4. Vamos a ver que yo me pongo a revisar manías y acabo recordando que una vez acabé borracho en un carguero de carbón que bajaba por el Guadalquivir camino, si es que existen caminos en el agua, de Sanlúcar en una procelosa mañana de invierno. En fin que me voy más por las ramas que el hijo ilegítimo de un Koala y un mono aullador.

    Intento centrarme. Lo de los bestsellers que comentaba Billete me pasa también. Uno de eso prejuicios que se tienen como no comer con los pies o cambiarse de ropa interior todos los días. Pero siempre se matiza con opiniones a las que doy el beneficio de la duda por haberme demostrado de sobra que son buenas recomendadoras o también si llego al libro sin haber sido influido por la mercadotectina y después me entero que ha vendido más que los tamagochis y, oye, paso un par de días con desasosiego, porque mis amigos se han reído de mí («chincha rabiña, qué te has leído un bestseller!», me dicen los mamones) y porque me doy cuenta de que nada tiene que ver a veces el haber vendido mucho con la calidad. En fin me pasa de vez en cuando esto. La última vez ha con Para acabar con Eddy Bellegueule, al que llegué porque no había leído nada de Salamandra y elegí esta lectura por hablar de un «primo» mío que cuenta su historia de superación (estas me pueden) y después me enteré que en Francia había vendido más que La Bruni en tetas.

    Y una manía que tú no mencionas y que a mí, como poeta calvo, me pone un poco «atacao» es eso de «No, no leo poesía porque no la entiendo», pero, vamos a ver gorrión... Uno, hay poesía que se entiende chachi de verdad, yo te recomiendo si quieres: su Karmelo Iribarren, su mijita de Gloria Fuertes o una pizca de Ángel González. Pero qué va, siguen en sus trece y yo contraataco y les digo: dos, precisamente lo que planteas como traba es una ventaja de la poesía: si la poesía es buena no hace falta entenderla. Ahí ya la cara de extrañeza es de aúpa, poco más que parecen pensar «sí, claro y después levitamos y nos vamos de viaje astral a Albacete, anda calla ya jipi revenío y dime algo que tenga sentido para una persona socialmente adaptada»

    Y de momento no se me ocurre nada más, pero seguro que si me pongo a desafinar el tambor un poco más vendrán tanto manías personales como ajenas. En fin, me decía un amigo no sé cuando que hay actividades no regladas por imposibles pero que sería muy bueno hacer pruebas de nivel y dar carnés, a saber: lector, progenitor, persona, político, novio...

    Me voy a comer que mira qué horas me han atropellado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estos mismos que te dicen que no entienden la poesía, luego berrean canciones inglesas sin saber lo que están berreando. Y yo me pregunto: si hay ciertas cosas que no entiendes, porque a lo mejor no tienes por qué entenderlas, ¿no deberías preocuparte e intentar entenderlas? No es un trabalenguas, promise. Aunque también te digo que influye mucho el prejuicio, que no sé de dónde ha salido, pero que no está jugando muy malas pasadas.

      Hay tres cosas que me encanta cuando la gente reconoce tener en gran estima: los cuentos, la poesía y bailar. Si tienes esas tres cosas, tienes toda la vida.

      p.D: queremos la historia completa del carguero del carbón, y los documentos fotográficos, de haberlos.

      Eliminar
  5. Pues solo me acerco a lo de los "dibujos" y mira que fui lectora compulsiva de tebeos en la infancia (vale, no es lo mismo que cómics pero es mi patrimonio único). No tengo costumbre de leer cómics, haré acto de contrición y ¿qué me recomiendas?

    Abrazos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Durante un tiempo también fui muy escéptica, a pesar de que durante la infancia también leí tebeos. Pero es muy guay retomar el hábito cuando se es adulto. Mis recomendados:
      -Fun Home de Alison Bechdel (una de mis cómics favoritos sin dudarlo, lo recomiendo a todo el mundo con los ojos cerrados)
      -Castilla Drive de Anthony Pastor (imprescindible si te gustan las historias rollo Fargo)
      -Louis Riel de Chester Brown (si te interesa la Historia y/o Canadá)
      -El libro de los insectos humanos de Osamu Tezuka (un manga clásico imprescindible, con un personaje femenino inolvidable).
      Hope this helps! Un beso!

      Eliminar