lunes, 30 de marzo de 2015

vintage flamingo o el vestido de la madre de carrie + Día final de la Semana Recupera

Me temo que esta semana pasada no pude hacer un seguimiento exhaustivo del reto Semana Recupera una prenda, segundo ejercicio del Curso Primero Maude. No obstante, todos los días sin falta recuperé una prenda de mi armario y subí una foto a Twitter (@garymused). En este enlace os explico de qué iba el ejercicio, por si alguien se lo perdió. Primero de todo, muchas gracias a las participantes que han compartido sus fotos esta semana via Twitter o Facebook (en especial, a Maria, Montse & Alicia). Os espero en el siguiente, queridas.

Mi Semana Recupera tuvo un colofón ideal gracias al siguiente estilismo. En la foto no salgo muy favorecida, ni se aprecia bien los detalles del vestido, que tiene unas chorreras muy bonitas. Pero igualmente quería compartir este look, porque es de lo más atrevido que hay en mi armario actualmente, ya que se sale de mi “zona de confort” (hablaremos de este concepto en otro momento):

Las botas también son un "recupera" en toda regla


Oficialmente lo he bautizado como el vestido de la madre de Carrie. Más setentero no puede ser. Y además, en un color y un corte que creo que no me había puesto nunca. Yo soy más propensa, lo sabéis, a los vestidos minifalderos.  

Es un vestido de segunda mano que encontré en Vintage Flamingo, tienda que os recomiendo encarecidamente a todos aquellos amantes del reciclar, reutilizar y llevar cosas especiales que no llevará nadie. Seguramente, los que tengan esta cultura de la segunda mano ya conocerán la marca, que tiene varios establecimientos en Barcelona y otras ciudades. Yo visité el local de calle Tallers. Lo mejor, a diferencia de Holala o Camden Market, es que Vintage Flamingo vende la ropa a peso: 1kg vale 39€. Así que en función de lo que pese lo que vayas a comprar, te recalculan el precio final. Por 23€ encontré dos vestidos únicos (éste y otro que ya os enseñaré próximamente). Y tengo la intención de volver más veces, porque vi unas chaquetas/camisas militares que tengo que revisar bien a fondo ;).

Siempre había querido invertir más en las tiendas de segunda mano. No porque no pueda permitirme comprar otra ropa. Sino porque es una opción de consumo responsable: cuántas cosas tendremos en casa acumuladas que otros podrían aprovechar. Además creo que es positivo y divertido lo de mezclar estilos, épocas, distintas modas, llevar prendas que no son tendencia, etc. Ojalá tuviéramos cultura de charity shop. Es una asignatura pendiente en mis visitas a Reino Unido, pero es un tipo de comercio en el que tienes que invertir mucho tiempo, buscar, rebuscar e investigar. Y al final, encontrar ese vestido, blusa o chaqueta que se convertirá en especial inmediatamente. Apenas tengo nada de segunda mano, en parte herencia familiar, pero siempre son prendas que suscitan interés en los demás, a las que tengo muchísimo cariño, e intento ponerme poco para que me duren más. Por ejemplo, esta blusa de los 80 que era de mi madre y que me puse el sábado, también como parte del reto:

Librera feliz porque es fin de semana y ha encontrado unas gafas de sol que no se le caen

No os voy a engañar, ayer domingo, con este vestido, me llevé muchas miradas, algunas claramente de qué-narices-se-ha-puesto-ésta-tía-loca. Y eso lo bueno, y lo que quiero conseguir con el Curso Primero Maude: romper con las imágenes de mujeres gordas socialmente establecidas. Nuestra imagen, nuestras reglas. Tenedlo presente. Solamente vosotros definís vuestra imagen.

Además, yo sé que Stevie Nicks lo aprobaría. Y me veo estupenda. 

Many thanks and looking forward to hear from you soon!


p.D: El viernes apareció en Llegir en cas d’incendi mi segunda reseña, sobre Marina Tsvietáieva. Por favor, camaradas, os agradeceré mucho que perdáis unos minutitos leyéndola y compartiéndola (desde la misma página de la reseña, veréis el botón de Facebook o Twitter: fa-ci-lí-si-mo). Solamente tenéis que hacer click aquí. ¡Gracias! 

3 comentarios:

  1. ¡Qué entrada más interesante!
    La verdad es que casi todo mi armario se compone de ropa de segunda mano; tengo prendas que llevaban la etiqueta, y también lo bueno es que como son de segunda mano, te aseguras que son únicas. Y el precio... llevarte prendas que sabes cuyos precios originales eran altos por menos ayuda bastante.
    También tengo un par de piezas vintage de una tienda bastante asequible en la calle Verdi (regentada por un parisino muy majo), y que espero usar más este verano, pero no tenía ni idea de Vintage Flamingo... he visto que hay un par de tiendas en Barcelona y una en Girona, lo cual me alegra enormemente.
    Me encanta tanto la camisa y el vestido, y te quedan genial. ;)

    ¡Saludos!

    P.D.: La entrada de Tsvietáieva ya ha sido compartida con éxito. Ahora, ¡a leerla!

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    1. ¡Gracias por comentarme lo de calle Verdi! Me pasaré. No es que vaya mucho a Gracia, aunque trabajo relativamente cerca, pero en mi próxima visita a ver si conozco al garçon parisino :) Admiro totalmente que casi todo tu armario sea de segunda mano. Como dice la canción, adoro este rollo. Ya me comentarás qué encuentras en Vintage Flamingo ;)
      Un abrazo y gracias por compartir la reseña :)

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  2. Compartida tu reseña de los Diarios de Marina! lo que más me gusta es que transmites la pasión que sientes por lo que lees de una forma accesible y natural, sigue así Jen.
    Sobre el vestido, ya te comenté que me parece una verdadera preciosidad, y lo siento pero la blusa negra me rechifla también jajaja, debo tener alma de bandida!. La blusa ochentera de tu madre no sé si yo habría osado ponérmela... pero a ti te queda que ni pintada, la verdad.
    Abrazos con torrijas!

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