jueves, 12 de marzo de 2015

5 más 5: autoras y autores por descubrir este año

Como llevo un tiempo sin hacer una lista de los 5, he decidido publicar una doble, que he ido postergando semana tras semana por tener el cupo incompleto. No obstante, estamos a marzo y todavía siente una que queda el tiempo suficiente para seguir planteándose metas literarias, o buenos propósitos lectores. He aquí la lista de 5 autores y 5 autoras que me gustaría descubrir en 2015. Os llevaréis las manos a la cabeza en algunos casos, o en todos, pero-cómo-no-lo-has-leído-todavía-por-Gogol. Pues no, de los diez autores a continuación, no he leído nada. Como tengo grandes amigos y se fijan en mis quiero-leer, de algunos, ya tengo algo de material esperándome en una pila en el escritorio que acaba de alcanzar el calendario. A bote pronto, estoy contando diecinueve. Justo a mi izquierda, una pecaminosa bolsa producto de un arrebato que me dio ayer. Pero como dicen en las películas, no worries, todo está controlado.

John le Carré: De esto tiene la culpa Gary Oldman y su encarnación del agente Smiley en Tinker Tailor Soldier Spy. Es que hasta me lo pongo en el escritorio del trabajo a mi vera, como aquellos empresarios que se ponen a sus retoños, a sus parejas, o a Maria Callas (see photo below). Aprovechando la fiebre de espionaje que me ha subido estos días, no me queda otra que leerme todos las historias de Smiley, The Spy Who Came from the Cold, y de paso, el que Y. me regaló hace unos años, Absolute Friends. Sí, también acumulo por años, y cualquier día voy a llegar a las décadas, ya veréis. 

Oh, my dear

Beryl Bainbridge: Creo que en un mundo justo de mentes preclaras, Lo que dijo Harriet tendría que ser uno de los platos fuertes para Sant Jordi, novela editada recientemente en español por Impedimenta. Ya va siendo hora de que reivindiquemos a Beryl, a la que yo conozco porque K. estuvo trabajando en una editorial que hace unos años ya había sacado algunos de sus títulos y me la recomendó, en nuestros tiempos de Rambla St. Josep 88-94. Ha llegado el momento de hacerle caso, pues de K. me puedo fiar totalmente, que es rusófila hasta llegar a Vladivostok y volver. Por eso, empezaría por The Girl in the Polka Dot Dress y luego seguiría con And Harriet Said

Jonathan Franzen: Debo confesar que he recomendado en múltiples ocasiones, y con insistencia, las obras de Jonathan Franzen a aquellos que me pedían, por favor, literatura de la hardcore, de la que te pone los pelos como escarpias porque es buena, pero de autor actual, futurible clásico, de lenguaje sublime. Y le he cantado las alabanzas disimulando porque solamente me baso en mis ganas eternamente aplazadas y las críticas leídas. Y eso, por mi parte, está FATAL. Ahora cuando me hacen esta petición, ya lo sabéis, recomiendo a Eugenides hasta morir, les digo que soy capaz de irme a Detroit a tirarme a sus brazos. Pero de Franzen, por Ródchenko, que en 2015 por lo menos voy a leer Freedom. 

(y como no me guste me tiraré de los pelos)

Edna O’Brien: Vaya por delante que Edna me parece un nombre precioso. Y me diréis, vaya estupidez de comentario, pero es que si tuviera hijas, tendrían nombres de escritoras anglosajonas, por supuesto (Daphne es otro). He pensado en esta autora porque me apetece conocer más a fondo la literatura irlandesa y porque qué mejor que escoger a su gran Dama, que además es una autora prolífica, de novelas, ensayos, relatos y que incluso ha hecho pinitos en la dramaturgia. De cabeza iría a por The Country Girls y The Lonely Girl. Y luego me tiraría a por el recopilatorio de cuentos Saints and Sinners, y en un buen día, hasta quizá me atreviera con esa biografía que te llama a cogerla y abrazarla, Byron in Love. Ay, Edna.

Edna, guapita como ella sola

Theodor Fontane: Yo quería leer, por supuesto, y por razones obvias, La señora Jenny Treibel (y aquí es cuando empezáis a desconfiar de mi criterio, que se os antoja onomásticamente falible). Pero entonces I. que es teutónico hasta las profundidades de la Selva negra, me dijo que me invitaba a Effi Briest y me lo compró así en arrebato un día que estábamos en esa librería de la que yo me he divorciado. Me instó a leer a Fontane de cabeza, y si por el momento no me he metido en el Realismo alemán del s.XIX es porque tengo esa corriente muy ligada a la Mamma Rusia y no me he movido de ahí apenas. Con Fontane no tengo excusa, desde luego.

Flannery O’Connor: este antojo es compartido con I. Yo creo que porque ese volumen de tiras cómicas (M-A-R-A-V-I-L-L-O-S-O) de publicación bastante reciente ha puesto a O’Connor en boca de todos. Pero siempre lo digo, que tengo mejor conexión con las escritoras americanas que con las británicas. Aunque mis dos autoras más idolatradas y endiosadas hayan nacido bajo la Union Jack. Novelas solamente publicó dos, así que además de leer Wise Blood y The Violent Bear It Away, tengo que ir a por sus cuentos, y una edición completa me haría ahora mismo desmayarme de la emoción.

Robert Walser: esta lista os va a sorprender porque ya van dos autores alemanes (¡y ningún ruso! Y ni siquiera voy a listar a ninguno, para que no me digáis que no sé variar, al menos, en la teoría). Walser fue la obsesión de E. en Rambla Sant Josep 88-94, que no se cansó de hablar bien de él. Su obra es vastísima, y toda tiene una pinta ideal, de echar unas cuantas lágrimas tras una frase lograda. Por lo menos, tiene que caer Jakob von Gunten y El paseo. Y aunque toda la colección en Siruela tiene una pinta preciosa, lujuria en papel, creo que optaré por las ediciones en bolsillo.

Simone de Beauvoir: por mi cumpleaños E. (otra “E” distinta, por cierto), me regaló un libro que llevo siglos queriendo leer, tener en mi poder, y que forme parte de mi educación feminista (cosa que necesitamos todos, camaradas), El segundo sexo. Pero la traducción al español es imposible, ya no solamente es cara, sino que tiene un tamaño incomprensible con el que te puedes montar media barricada. Por eso, si podéis, os recomiendo que compréis The Second Sex en la edición de Vintage, mucho más manejable. Quizá luego caiga alguna de sus novelas. Porque las tres novelas cortas (por favor, usemos poviesti, necesitamos este préstamo del ruso) incluidas en The Woman Destroyed susurran mi nombre cada vez que paso por la primera estantería de Fiction.

Evelyn Waugh: «Nada es más insultante para un novelista que asumir que tan sólo es capaz de una mera transcripción de lo que observa». El autor se marcó estas sonoras palabras (seguramente, no las únicas con esta potencia), y luego no os penséis que se entregó a la ciencia ficción o las novelas de terror. No, él se dedicó a convertir en ficción los episodios más importantes de su vida, a enviarse cartas con Nancy Mitford, con gran hincapié en el estilo de su prosa. Y no hay nada que me vuelva más loca de deseo que este detalle tan sumamente importante. Estilo, por favor. Como no sé muy bien por dónde empezar, y Brideshead Revisited no me apetece nada, lo haré por el principio, con Decline and Fall.

Evelyn is smoking


Ayn Rand: Que conste que he dicho que no iba a listar a ningún rusO. Pero aunque Rand nació en la Mamma Rusia, en 1926 emigró justo a su familia a América y toda su producción está escrita en la lengua de Poe. Por lo tanto, no puede considerarse literatura rusa. Fundadora del Objetivismo, me intención es leérmelo todo, no sé si con lupa en mano, porque vaya tipografía se gastan algunas ediciones de sus libros. Y aunque no es habitual en mí, mi intención es comenzar por el principio: We the Living, The Fountainhead, Atlas Shrugged, Night of 16th January y Anthem. Por suerte, si me quedo con ganas, me esperarán después sus ensayos filosóficos e iré por ahí pregonando la felicidad como único deber moral.

Y ahora la pregunta de verso alejandrino: ¿cuántos se quedarán en meros propósitos, cuáles serán los verdaderamente descubiertos? ¿Algo que objetar, algo que comentar, algo que también queráis añadir a vuestra cuenta personal? Me he apuntado la lista en el cuaderno que ahora siempre llevo conmigo. Publico la lista aquí. Y podría hacerme unos cuantos avisos en Outlook. Y ahora me voy a leer. Y a empezar la maleta para el fin de semana. Con una cara de felicidad absoluta. A ver qué encuentro en las librerías malagueñas, ya sea de la lista, o algún recopilatorio de poemas de Tsvietáieva (bueno, el de Visor, menos no quiero). 

¡Buen fin de semana!

p.s: Atención, la próxima semana desvelamos el segundo reto del Curso Primero Maude 

7 comentarios:

  1. Plas plas plas!!! Cómo aplaudo tu lista, de ella algunos los he leído y otros también los tengo en espera. Te puedo dar mis impresiones personales, aunque un mismo libro a alguien puede chiflarle y a otro horrorizarle...
    Lo mío no son los espías, por ejemplo; mi hermano devoraba todo lo de John Le Carre, y yo le he leído y simplemente no me llena. Son novelas muy intensas y con mucho suspense trepidante, pero no me llegan al alma, no sé.
    De Franzen sólo he leído Libertad, y la verdad, no creo que siga con nada más de su cosecha. La novela me resultó pretenciosa, por un lado exploraba en profundidad los sentimientos de una familia americana, y por otra me parecía todo todo como un escenario forzado intentando crear una obra maestra...sin lograrlo. Nada que ver con Eugenides, que resulta fresco y natural.

    Sin embargo, Theodor Fontane sí lo recomendaría. Leí Effi Briest hace unos años y me dejó huella, me impresionó mucho la narración de esa historia trágica. Creo que te gustará. A Evelyn Waugh lo recomendaría si estás en un momento melancólico, al menos en lo referente a Retorno a Brideshead. Es una literatura para degustar poco a poco y pararse en los matices.

    El resto no he tenido el placer de leerlos aún, pero los tengo todos anotados, especialmente a Robert Walser y Flannery o'Connor, van a caer sí o sí.
    Yo añadiría a Carson McCullers, de la que tengo un par de libros de relatos en espera. Mis estanterías están que se caen, así que estoy en un parón de compras hasta despejar lo que me falta por leer.

    Pásalo genial en el sur, esa luz es maravillosa para unas vacaciones! Besitos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias por los buenos deseos y tus impresiones! Ayyy... Qué penita me da lo que dices de Jonathan Franzen. Solamente me queda un libro de Eugenides y tenía que buscar algo "similar", y pensé que él podía serlo. Jeffrey, prodígate, que tus fans estamos desesperadas :'(
      Del sur me volví con Robert Walser gracias a uno de los mejores libreros que he conocido jamás. Vamos, que he vuelto emocionada, y he descansado que era lo importante.
      Ya me vas comentando tus próximas lecturas. ¡Un besazo!

      Eliminar
  2. Cuántos autores desconocidos para mí... Solo me suenan Jonathan Franzen, Evelyn Waugh, Simone de Beauvoir y John le Carré, estos dos de forma más obvia, pero el resto nanai. Por casa tengo Retorno a Brideshead, pero sospecho que ni podré leerlo hasta este verano, hasta que pase todo el estrés universitario.

    Supongo que tarde o temprano, cuando tenga tiempo libre, me dejaré caer por cierto local de la calle Balmes y los cotillearé como siempre cotilleo. ¿Y qué tal está Eugenides? Conozco a más de persona que le encanta Las vírgenes suicidas, y me gustaría saber tu opinión acerca de sus obras...

    En fin. Espero que la escapada a Málaga vaya bien. Yo fui el año pasado, y me encantó :)
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias, guaper!

      Eugenides es de lo mejor que he leído en estos últimos tiempos. Me emociono cada vez que hablo sobre él, porque jamás había encontrado un autor actual que me gustara tanto, y eso que se prodiga poco. A finales del año pasado devoré The Marriage Plot y le juré amor eterno. Y en estas últimas semanas he leído con auténtica devoción The Virgin Suicides. Su manera de escribir es mi máxima aspiración: conciso, preciso, aparentemente sencillo, pero fresco, con las comas y adjetivos en su justo sitio, sin extender de forma innecesaria una escena, o añadir florituras para lucimiento personal de su arte. A veces terminas un párrafo, y por nimio que sea en el desarrollo de la historia, te sale un solo, un sonoro BRAVO. Te lo recomiendo mucho. A todo el mundo. Siempre.

      Espero que coincidamos en Balmes 129 bis ;) ¡Saludos!

      Eliminar
  3. ¡Gracias por la recomendación de Simone de Beauvoir, Jen! ¡Qué genial tener una amiga librera! Amé "La mujer rota", lo leí en español porque de francés no entiendo palabra, pero me encantan las ediciones de Vintage así que te haré caso y voy a adquirir "the second sex" (fundamental que lo lea por razones que ya vas conociendo). Así que te pasaré a visitar, si tienen esa edición. Pero con el de Kafka que me recomendaste, y the "Elegance of the hedgehog" que también quiero, creo que voy a tener que ir a robar un banco primero :P
    ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias, Karina! Pásate cuando quieras, que hemos estado haciendo cambios y hemos ampliado la sección de Sociología (ya verás cómo te gusta). Como bien dices, por razones obvias, porque es trabajo de todos promover las ideas sanas. Así que estoy haciendo fondo de ensayos sobre feminismo ;) Vamos a salir bien instruidas, camarada.
      El placer es mío. Da gusto leerte, con la tranquilidad de saber que eres una profesional, lo que me motiva especialmente a cuidar la forma en todo momento. ¡Un beso!

      Eliminar
  4. Voy a ser breve porque estoy con el cerebro como una breva... con un simple lápiz ya casi consumido por el uso apunto en mi cuaderno casi todo lo que has recomendado.

    Esto de las listas de pendientes o de deseos es como construirse una casa, poco a poco, con tus propios medios, en una parcela llena de malas hierbas en medio de la nada: hacer habitable ese lugar tan inhóspito. Creo que te convertirás en mi proveedoras de ladrillos para ese cuchitril en el campo.

    ResponderEliminar