jueves, 15 de enero de 2015

las secciones que nunca nos habían gustado I

AUTOAYUDA, también conocida como Mind & Spirit


He decidido comenzar el relato de un auténtico drama librero: el de las secciones que menos nos gustan a los libreros. Y he pensado dividirlo en episodios, al más puro estilo miniserie de la BBC. Porque esto va a ser un dramón con ciertos paralelismos con el efecto Charlotte (véase en esta entrada la definición). Resulta que ahora que soy la responsable del catálogo de Balmes 129 bis, algunas de las secciones que más había odiado se han convertido en las más exitosas y emocionantes. Y debo reconocer que uno de mis retos para 2015 es pensar en cómo expandirlas, diversificarlas e, incluso, lo confieso, les he cogido cierto cariño. De ahí la necesidad del drama: ¿ir a contracorriente y agarrarte a los “principios” –prejuicios en muchos casos- como si fueran la rama más fuerte del árbol, o dejarse llevar y disfrutar del viaje?

He dividido esta miniserie en cinco partes. La selección de esas secciones que nunca nos habían gustado es totalmente personal, vaya por delante, pero a lo largo de estos seis años en la profesión, me he topado con muchos compañeros que odiaban las mismas que yo. Esta selección no es una verdad inamovible, pero se le acerca. Y la reina de la categoría y quien inaugura la temporada no podía ser otra que… ¡¡la Autoayuda, camaradas!! Nos empeñaremos en usar todos los eufemismos posibles, como “temas espirituales” o “crecimiento personal”, pero la Autoayuda es lo que es, y todos nos hacemos una idea mental de a qué tipo de libros nos referimos.   

¿Ese arcoiris entra o sale de esa nube de mierda?


Sección denostada por excelencia por las hordas libreras, he conocido a pocos lectores de Autoayuda entre los profesionales del gremio, y a muchos dispuestos a incinerar con todo su ardor interior los libros de Rhonda Byrne y compañía. Porque son ideas de sentido común, porque son ediciones horrendas, porque uno acaba mareado con los ángeles de Diana Cooper y muy harta de Julia Cameron que ha convertido la creatividad en un curso facilísimo, aplicable a todos los campos, sean o no artísticos, y si no eres ni te comportas como un artista es porque no quieres. Me consta que a muchos libreros les da absoluto pavor esta petición:

—Recomiéndame libros sobre superación personal.

Repite conmigo: libros del estilo de Corazón de perro, CO-RA-ZÓN de perro

No os podéis imaginar la de montañas que he colocado de El poder del ahora en mi vida. Y de Tus zonas erróneas. Y suerte que Bucay no ha sido traducido al inglés. En Rambla Sant Josep 88-94 teníamos esa sección tan divertida que se llamaba literatura New Age, una idea genial para sacar a Coelho de Narrativa. Por temas de espacio, en Balmes 129 bis Psicología y Autoayuda conviven juntas, lo siento Jung, te lo juro, y en nuestro sistema se llaman Mind & Spirit para no ofender. Pero estos calificativos de tiquismiquis es más bien una cuestión librera. Los lectores de este tipo de libros prefieren Espiritualidad, está claro, aunque muchos también usan el término Autoayuda sin complejos. Quien tiene auténtica manía al nombre son los propios libreros, que parece que no quieran reconocer que la Autoayuda existe y nos es muy necesaria para sobrevivir en estos días de terror amazónico. Porque vende muy bien. Y por cada diez copias de El alquimista vendidas, una lo celebra con un repaso a fondo del catálogo de Pushkin Press. 

El equilibrio es la clave de todo, dicen.

Pues bien, a 15 de enero de 2015, confieso que me estoy rompiendo la cabeza para ver cómo amplio nuestra sección de Autoayuda y le demuestro todo mi amor librero a los clientes que tanto disfrutan de la conexión emocional, mística, del mindfulness, la programación neurolingüística, la Última lección, el rendimiento del tiempo presente, la superación personal (¡ya lo he dicho!), el amor sano, la inteligencia emocional, ecológica, interplanetaria. Aún tengo que soltar una traca mayor… Ya veréis, ya, un poquito más abajo está el drama que nos alimenta. 

Corre el rumor de que solamente las personas que leen Autoayuda intentarán convencer a los libreros para que lean los libros que tanto les gustan. Esto lo he vivido. Pero también me han querido convencer de que lea Wonder, Sombras de Grey y otras lindezas, también manuales de Economía que me serían imposibles de entender. Supongo que tiene que dar cierto morbo recomendar al librero. Pero yo solamente me fío de unos pocos clientes, y les hago caso 20 meses después, porque mi lista de lecturas pendientes será eterna.

No he podido decidirme por ningún título que ilustre la verdadera esencia de la Autoayuda. Hasta que he dado con esta portada, que lo dice todo, ¿no os parece?

Pero tengo bien identificados los motivos por los que he empezado a coquetear de refilón con la Autoayuda (habéis leído bien). Son básicamente dos: 

1º La clienta H.R., a quien conocí en los primeros días de Balmes 129 bis porque buscaba un libro para su book club, no recordaba bien el título, y resultó que era El maestro y Margarita. Fue conexión cósmica instantánea, os lo prometo. No salió huyendo cuando como una bala me levanté a ofrecerle MY FAVOURITE BOOK, really. Resulta que el interés principal de H.R. son los ensayos sobre psicología educativa y las emociones, pasando por todas las vertientes de Autoayuda, sin menospreciar ciertas terapias naturales. Y H.R. mola mucho y desprende semejante paz envidiable y buen rollo que, en serio, yo quiero ser como H.R. ya mismo. Muchas veces me habla sobre ciertos libros, los racionaliza, y pienso que quizá algunos textos de Autoayuda se salven (¡SÍ! Esto también lo habéis leído bien). Que sí, que sentido común, que tienen muy mala fama entre las mentes preclaras, pero a veces una necesita consuelo. Y debo decir que le estoy haciendo ojitos a los libros de esa sección que tanto he odiado por el motivo número 2. Es que tanto hablar sobre los libros que a H.R. le gustan y, of course, que me han entrado ganas de leer a…

2º Ken Robinson. La culpa la tiene la buena oratoria de este señor. Y es que sus charlas en TEDxTalks (canal de Youtube que recomiendo seguir muy encarecidamente) han despertado mi curiosidad. Quiero más. De verdad, tengo ganas absolutas de leer The Element, aunque mi razón rusófila encuentre mil excusas que retrasan el momento. Me lo pide el cuerpo, oigan. Quizá no vaya a explicarme nada que no pueda deducir yo misma tras una reflexión, usando un poquito de sentido común, pero es que verbalizar es un arte. Y a veces, es precisamente cuando te dicen las cosas, que reconoces que las sabías. Te faltaban las palabras, las ideas fluctuaban en tu interior. Os pongo la charla en cuestión que más me gustó (y que he encontrado con subtítulos ;)), y que trata sobre la educación, que en el fondo me preocupa, y mucho, porque soy muy partidaria de que la sociedad en su conjunto se responsabilice de la educación de niños y adolescentes. Quizá el librero sea una pieza clave en el fomento de la cultura. Hay que crear curiosos, camaradas, porque serán los que se preocupen de la cultura futura, y motivar, ilusionar, fascinar y enganchar cuando no hay iniciativa propia es deber de todos:


Una vez reconocido que la Autoayuda me empieza a llamar, no me parece tan grave. No es para tirarse de los pelos ni hacer la croqueta por el suelo, ¿o sí? Lo repito por si no ha calado la primera vez: quiero leerme un libro de Autoayuda. No me he vuelto loca. Pero si teméis por mi estado de salud, no os preocupéis, esta semana estoy en mano de los Strugatski. Si alguna vez me veis con libros de ángeles y unicornios, por favor, llamad corriendo a Voland o tiradme un Vasili Grossman a la cabeza. Hasta entonces… free your mind and your ass will follow! 

8 comentarios:

  1. Anécdota:
    Un día, una persona respetable, me recomendó un libro. Ni corta ni perezosa, entré en una librería y, al no encontrarlo donde esperaba, pregunté al librero. Un chico joven y guapo. Puedes deletrearme el título, me decía. O el autor, no lo recuerdo. El caso es que se puso a leer su base de datos en alto. Ah! sí, lo tenemos, está en autoayuda [me ha encantado tu comentario a Jung, escribí mi tesina sobre algunas cosas de identidad y tenía que citar a Jung y a Lacan, ambos encontrados más que una vez en esta sección Psico lindante con Autoayuda] Volviendo a la narrativa. el chico dice, está en autoayuda, vamos. Te prometo que no se sonrojó ni nada, lo dijo con naturalidad, algo que me dio hasta envidia, y me adelantó dos pasos indicándome silenciosamente que le siguiera. Di media vuelta y huí. Desde entonces no he vuelto (por vergüenza). Es una lástima, podríamos habernos topado en el camino con algún manual para tímidos al más puro estilo TEDx talks y quizá hubiera empezado a gestar las semillas de mi primer hijo. Nunca lo sabré. Personalmente, el rechazo a la autoayuda [quizá estigmatizada para mí] me ha hecho perder un marido y una librería.

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    1. Muchísimas gracias querida por compartir esta anécdota. ¿No tienes posibilidad de volver a aquella librería? Quizá el librero sigue ahí. Quizá puedes preguntarle por otra cosa. O superar este miedo, a veces irracional, a la Autoayuda. A veces, siento que las cosas que me dan cierto miedo, o que me incomodan, para ser más precisos, son las que tengo que afrontar sin más demora.

      Eres una gran anecdotista, y espero seguir gozando de estos retazos de tu vida por largo tiempo.

      Un beso.

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  2. Me he leído tu entrada a carcajada limpia, y cuando he llegado a las fotos no podía más, entre la portada del gurú hindú y el arco iris saliendo de la nube marrón....
    Creo que si yo trabajase de librera me pasaría lo mismo, le cogería una ligera manía a la sección, más que nada porque suena todo tan chachipiruli y facilón lo de la psicología DIY.. ...
    Y sin embargo debo confesar que tengo el Dyer de Tus zonas erróneas y hasta me lo he leído, vade retro!! Tuve hace unos años un arrebato de Mind & Spirit, pero vamos, que no repito etapa ni loca. Es una especie de autosugestión eso de la autoayuda...
    Y no me enrollo más que me toca mi cuarto de hora de meditación y repetición de mantras xD
    Espero ansiosa a conocer cuáles serán esas otras cuatro secciones que no te llenan el alma!

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    1. ¡Gracias, Marissa! No hay mayor halago que me digas que te he arrancado unas risas :) Reír es sumamente sano, e imprescindible para sobrevivir a esta sociedad, en especial, al mundo laboral. De momento, solamente quiero leer The Element de Ken Robinson. Pero es que mi pila de novelas rusas me mira, como diciendo, no te atreverás antes de darnos paso a nosotras... En fin, the eternal struggle!

      Un besazo ;)

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  3. La librería más cercana a mi casa es una de autoayuda y no la he pisado nunca. Con eso te puedes imaginar lo que me llama el tema...
    A mi me parecen cosas de sentido común las que ponen en los libros. Vamos, cualquier día me pongo a escribir uno. Lo traduzco al inglés y me lo pones en el escaparate de Balmes 129 como autora local :P
    Curiosidad tengo por las otras secciones ;)

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    1. Oi oi oi, creo que sé de qué librería hablas. Yo había entrado una vez en el antiguo local de Rambla Catalunya. ¡Tengo que volver a coger ideas! No puedo creerme lo que acabo de decir XD Yo creo que un "Sé feliz gracias a las Brontë" quizá le haría mucho bien a este mundo. ¡Un beso!

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  4. Delicado tema el que planteas. Me ha encantado la elegante (y eufemística) etiqueta para nombrar la sección y eso de que convivan textos del tito Jung (y le llamo tito porque hunbo una época en la que nos tratábamos mucho) con según qué cosas.
    En fin, como todo, uno puede descubrir maravillas hasta en las tiendas esas de hazte tú mismo tu bisutería que venden bolitas y bolones de todos colores. Me fascinan esas tiendas, debí de comerme una urraca de pequeño que ahora maneja mi barca... Pero me voy del tema, siempre estoy yéndome dortó, qué libro de autoayuda me recomienda dortó?

    Me encantan estas vivencias libreras

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    1. Si tú tienes fe, yo te encuentro un libro de Autoayuda. Si es usted del bando más cínico, le presento a un autor muerto. No hay problemas. Libros para llenarnos el alma todos.

      Y ahora opinión impopular: yo veo el librito de los arquetipos y me da un todo y un menos y me tira para atrás a cámara lenta. Ale, ya puedes mandarme a la hoguera ;) Mua!

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