miércoles, 12 de noviembre de 2014

5 costumbres que delatan a los lectores empedernidos

(o al menos las 5 que yo cumplo a rajatabla y de forma totalmente inconsciente, o no)

Ahora que vivo en éxtasis, and I love it, gracias a la prosa de Jeffrey Eugenides en The Marriage Plot (fan hasta el tuétano y solamente estoy en la página 48), obra en la que el autor menta una infinitud de libros que vas a querer leer si no lo has hecho aún, incluyendo los de Semiótica, para convertirte en un poquito mejor persona, se me antojó apropiado listar todas esas manías y hábitos que me convierten en una lectora empedernida. Que me hacen vivir la lectura como estilo de vida, esgrimirla como única religión y más sólida ideología, y en la que me reconozco adulta, mujer, ciudadana del mundo. Ya se sabe, tantos años de comulgar con libros ha hecho posible que desarrolle lo siguiente:

01. Nunca leer sin referencias: Esto se cumple en un 95% de ocasiones, pues dicen que hecha la ley, hecha la trampa. Pero una vez asumida nuestra mortalidad, que no es proporcional al número de libros publicados en la actualidad, ni tampoco a todos aquellos que te interesan de verdad, o te podrían interesar en un supuesto romántico, yo he decidido que no puedo perder el tiempo. Por eso, cuando un libro no me gusta, lo abandono cuanto antes (bueno, a veces me empecino y sufro las primeras 100 páginas). Y por eso, casi nunca leo sin conocer la obra de antemano, o a su autor. O tener la recomendación de alguien que sea verdaderamente de fiar, es decir, amigos o conocidos con gustos impecables, o criterio similar. Y me encanta cuando a mis clientes les recomiendo algo y me dicen: «Bueno, me lo miro, y ya te digo si me puede interesar».

Y entre la prosa y el traje impoluto, Eugenides se me presenta totalmente atractivo. FAN, FAN, FAN

02. No cultivar amistades con personas que no leen: Creo que aunque os pueda parecer algo exagerado, y muy snob, lo que empezó siendo una mera casualidad, ya es una constante en mi vida: simplemente, aquellos que no leen (y no por no poder, sino por no querer), sea en el formato que prefieran, ya sean novelas, cuentos, cómics, ensayos, periódicos, monográficos, libros técnicos sobre su profesión — no, la lista de la compra no cuenta—, no me interesan en absoluto. Repaso mentalmente los nombres de mis amigos más cercanos e íntimos, con los que convivo, y todos leen. Repaso las amistades que se han perdido por el camino, con quien has dejado de coincidir, y sigo considerándolas amistades, pero algunas, las que rozan el oscurantismo, sí, eran personas no lectoras. Personas que acabo de conocer y me dicen que no les gusta nada leer, pues bien, no creo que vayamos a tener mucho en común, porque sí, es mi estilo de vida y cuando alguien me dice algo así, se me quitan las ganas de descubrir más. La lectura es algo que quiero compartir con mis amigos, claro está, de lo que hablo mucho, en lo que pienso durante gran parte del día, porque también es mi sustento, y algo que me dice cosas de los demás. Casi podría decir que, de entrada, no concibo a las personas que no leen. Y lo reconozco: es una concepción esnobista, pero no me pienso disculpar, porque tampoco me puedo relacionar con todo el mundo.

03. Perder el tiempo mirando catálogos: esto lo comenté en su momento en otra lista de 5. Pero es como el que pasa todos los días por delante de un H&M, o cuando queda en el Zurich sube 5 minutitos a la sección de cine del Fnac, a ver qué se cuece; como los que entran en casi todas las tiendas que encuentran al pasar (¡ejem!), I stumble en los catálogos, de verdad. A veces miro catálogos por mirar, por pura afición, aunque ya sepa lo que ponen, lo que ha salido ese mes, y haya visto 30 veces la misma ficha de un libro. Me puedo excusar en que soy librera y estoy haciendo investigación, pero cuando es domingo y me conecto a Fantagraphics, o Impedimenta, o Alba, no, la verdad, no es porque esté pensando en mi trabajo, sino más bien en la biblioteca de mis sueños, tan extensa como una galaxia.

04. Intentar tener unas buenas marcas: Céline bendiga la invención de Goodreads. Antaño, apuntaba en una libreta todos los libros que leía en un año, numerados, clasificados por meses, e incluso puntuados, algunos subrayados, destacados en su propio derecho. Ahora lo hago en Goodreads y podéis ser mis amiguitos. ¿Tenéis un reto este año? Por supuesto, un lector empedernido siempre quiere leer más que nunca, y luego se regodeará cuando llegue diciembre y la lista sea altita. Como el año pasado fue muy flojo (¡desastroso, diría!), lo he dejado en 36, y creo que voy a cumplir. Con suerte, incluso puede que lo supere. Y el propósito cantado para 2015 será ser más ambiciosa en este aspecto, oh yeah.

En esta vida y en todas las otras


05. Tener empezadas varias cosas a la vez: hábito que en un principio no me gustaba, pues me parecía sembrar el caos espiritual a conciencia. Pero un día cualquiera, combinas la novela con un cómic, o un con un monográfico sobre arte que no puedes leer en el tren. O va, si es un libro de poesía, de cuentos, ¡¡la correspondencia de Ródchenko!! Siete libros empezados en la actualidad, dos novelas. Hay quien tiene la teoría de que todo depende del momento del día, depende de lo que te apetezca, y defiende abiertamente el picoteo literario. Yo creo firmemente que ya es incurable, que es puro vicio y drogadicción. Y confieso que a veces me lleva a tener una cierta sensación de estrés, porque aunque nunca lo diríais, a mí me gusta empezar y terminar una cosa, y luego otra, y luego otra, y así sucesivamente.

Otros hábitos incluyen tener todos los libros de un autor o saga en una misma y exclusiva edición, tamaño y calidad del papel (por suerte, esto nunca me ha afectado). O solamente comprar libros en rústica, o solamente en tapa dura. No parar hasta terminar una página o capítulo. No coger el teléfono porque el diálogo está en un momento álgido. Siempre llevar un libro encima, o dos. Acumular una pila, o conseguir esa panacea de uno tras otro pero si acumular (¿en serio esto existe?) y entrar ansioso en en una librería o biblioteca gritando: ¡No tengo nada que leer, no tengo nada que leer! Cualquier día me empiezo a sentir camella. Que no pase una conversación sin comentar una lectura. Babear por ciertas portadas y ediciones. Querer casarte con un autor favorito, o ser su amante, o su vecina. Y sentir una emoción suprema cuando alguien habla bien de tal libro o tal otro, o de El maestro y Margarita.

Y ahora, os toca confesar…

We keep in touch!  



5 comentarios:

  1. Todo lector tiene sus manías, filias y fobias, al menos los que yo conozco.
    En mi caso, siempre termino los libros, por puro pundonor y porque hago una minuciosa selección de lo que leo...y es como admitir que me equivoqué, así que leo todo y así tengo una opinión cualificada sobre por qué me dejé engañar para leerlo y por qué ;)
    Lo mío es la lectura horizontal, lo de leer tumbada es que me chifla, y si es comiendo chuches saladas ya ni te cuento....
    No llego a tanto como a no tener amistades que no lean, pero valoro muchísimo que lo hagan. Es un tema que para mí es importantísimo, y de hecho tengo el honor de haber iniciado en la lectura a algún que otro ex y amiga. Como quien no quiere la cosa les voy poniendo los dientes largos y algunos pican y descubren lo que para mí es mi religión.
    Y no sigo que tengo manías y filias para dar y tomar jajajaja

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    1. Creo que lo de que no tengo amistades que no leen es un poco una exageración. Y más bien una casualidad. Pero es que no se da, o no se ha dado en los últimos tiempos, no he llegado a intimar con nadie que no lea, sea lo que sea, más o menos, de forma esporádica o totalmente compulsiva. Y creo que quizá instintivamente lo haya podido propiciar. La cabra tira al monte, dicen.

      Bravo por iniciar a la gente en la lectura. Es toda una proeza y el gremio librero te lo agradece (aunque no esté afiliada).

      ¡Mua!

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  2. El 2 es tan trueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee. I'm a booknazi and I know it! XD

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    1. Mirar con recelo máximo a los que te dicen "Es que yo no tengo tiempo para leer". Pues te lo inventas :)

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  3. Que absurdo !!!Apuntar libros que leistes,con quién intentas competir ??Si te gusta leer mucho esas cosas ni se te ocurren.

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