viernes, 24 de octubre de 2014

las 5 cosas que no puedes hacer con un libro digital

No tengo dispositivo e-reader, ni intención de tenerlo en los próximos 100 años, sobre todo por cuestión de principios. Os puede parecer que soy una exagerada, que tiene sus cosas prácticas, que es ecológico, fíjate (también es ecológico leer de segunda mano todo lo que se pueda). Pero soy de la opinión de que si algo es tan perfecto como el libro ya era, no hay por qué intentar mejorarlo, ¿no? Y aunque reconozca que me parece un avance para las publicaciones universitarias, por ejemplo, creo que sigue teniendo muchas limitaciones como experiencia en sí, como las 5 que paso a comentar. Y es que hay cosas que nunca podrás hacer con un libro digital:

01. “Tirar” el libro a los pies de la cama antes de dormirnos.

Quizá hayáis arqueado alguna ceja, pero no hay nada más placentero que darse cuenta de que el reloj está a punto de dar las 2 de la madrugada, y tú sigues enfrascada y boquiabierta con la prosa de Céline, terminas un capítulo, y entonces te dices, «mañana más», que me dure tanto gozo. Me gusta que el libro haga clac al cerrar y clac al dejarlo caer amablemente al suelo. Apagar la luz, y cerrar los ojos mientras todavía saboreo esas ideas, esas escenas, hilvanadas con esas palabras.

02. Abrir un pop-up con propiedad.

Tocar es algo importante, ¿no os parece? Y creo que el libro digital está a años luz en materia infantil. Un pop-up salta; una pestaña que se mueve y aparece un personaje; incluso los dichosos libros que rascas y entonces huele a chocolate o rosa enlatada. Siempre le tendré una cariño muy especial a las secciones infantiles de las librerías, y defenderé a ultranza la existencia de libros puzzle, libros juego, libros con olor, libros de colección, de texturas, de pestañas, sí, también los inclasificables libros interactivos. Aunque a veces sea un horror colocar en dichas secciones… Pero como se suele decir, a nadie le amarga un pop-up. El pop-up mola y punta, y ya no os cuento el libro carrusel.

03. Jugar a la librería en casa.

Orden alfabético de autor, ficción separada de no ficción, a otro lado cómic, recopilatorios de cuentos, y biografías, ordenadas por orden de personaje, y si el título es genérico, de autor. Por otro lado los de arte, los de poesía. Algunos haciendo facing, para que luzcan y rellenen los pocos huecos. Puede que en un dispositivo quepan miles de libros, pero nunca será igual de divertido organizarlos. Nunca podrás hacer un tour cada vez que venga alguien, tu hermana nunca hará un “browsing” por tus estanterías, a ver si pilla algo.

Si hay que poner un bolso de facing, pues también ;)


04. Dedicarlo, y que te lo dediquen.

Siempre que regalo un libro, lo dedico, aunque sea metiendo dentro una tarjeta. Y me encanta que a mí me los dediquen, no lo voy a negar. No tengo muchos firmados por autores, pero eso también mola mogollón. El otro día vi Los girasoles ciegos y me pareció un momento estelar cuando el personaje de Javier Cámara exhibe una primera edición de Machado firmada. Y además, ¿cómo se regala un libro digital? ¿Te pasan un enlace directo y te lo descargas? Nada de papel, qué será, qué será, y tocarlo, de nuevo, y mirar qué hay dentro.

05. Coquetear con extraños.

Al igual que me fijo en lo que los demás llevan puesto, si puedo, también me fijo en lo que leen. Y eso es muy difícil con un e-reader, no te vas a asomar descaradamente. ¿No os emocionáis cuando veis en el tren que alguien está leyendo a Oscar o Virginia? Recuerdo que aquel chico que me pareció tan mono aquella mañana leía La Historiadora, y acto seguido pensé, bueno, nuestro gusto es más bien dispar. Si mediante un libro vais a iniciar una conversación con un extraño en una cafetería, creedme, no va a ser con un libro digital. El dispositivo no invita a nada, a que os dejen en paz en todo caso. Y ahí lo dejo.


Si alguien quiere rebatir estas 5 ideas, o añadir alguna más, soy toda oídos, podéis dejarme un mensaje, thank you very much. ¡Y feliz fin de semana! Nos "vemos" el lunes, o martes. 

8 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo, cielo. Me encanta el post, con tu permiso lo comparto ;)

    Yo admito que tengo un Kindle (robado vilmente a mi pareja), básicamente porque encuentro alguna que otra obra clásica a muy buen precio (en físico aquí, desgraciadamente, no la encontraría), pero no abandono mi amado libro de papel por nada (digamos que lo que compro para el Kindle equivale a un 5%) :).

    Un beso, preciosa, y feliz finde :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias, Lucy! Nótese que la entrada es más bien frívola, y supongo que no hay nada malo ni reprochable por vivir acorde a los tiempos. Pero yo es que simple me he quedado anticuada en este aspecto. Pienso que si algún día se dejaran de producir libros, aunque sigue habiendo una gran dependencia al papel y no sé si veré ese día, quedarían por suerte mucho en todas las librerías y bibliotecas del mundo. Además que la librería, la biblioteca, las tertulias en un bar, o en un centro, etc. son entornos sociales que no quisiera ver desaparecer. Y te meto un rollo que bien daría para otro post porque sí XD XD ¡Un beso y buen finde!

      Eliminar
  2. Poooor supuesto que yo tampoco me compraré un ebook en cuanto pueda evitarlo, y espero que a nadie se le ocurra regalarmelo!
    El placer de hacer incursiones o más bien directamente razzias en librerías , sobre todo las de segunda mano, los mercadillos de libro antiguo, las bibliotecas....ese curiosear, tocar lomos de libros y vagar sin rumbo es mi vida!!!
    Bastantes pantallas tengo que mirar en el día, incluyendo el móvil al que confieso soy adicta, como para abandonar mi libro de papel...y eso de que ocupan sitio....lo que hacen es adornar mi casa, dar gustito y calor a mi salón!
    Yo también tengo de todo en los huecos, esos souvenirs que me traen mis padres y son del horror, ahí los pongo; un juego de té, fotografías, un libro de arte enorme que sólo cabe de frente....mi librería es mi mundo, es mi yo más personal! Reivindico contigo el papel, claro que sí!
    Buen finde Jen, te lo deseo desde mi semana de vacaciones ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Primero de todo, y lo más importante: ¡Felices vacaciones y buenas lecturas y buen ocio! Ah, qué felicidad, vacaciones otoñales, me encantan.

      ¿Sabes que me pasa con el e-reader? Lo que me sucedió con el Tamagochi en su momento. Que nuestra relación duró un día, porque fue tan malo ese primer encuentro, que terminé pidiendo que me cambiaran el regalo por un VHS. Y como la primera toma de contacto con los e-readers fue igual, con uno que era malísimo, pues ni ganas de volver a tocar otro. Eso sí, yo también soy de las que va con el Smartphone a todas partes, pero sobre todo por la música y la cámara.

      ¡Un beso!

      Eliminar
  3. Jen, me gusta mucho este rincón tuyo...y en especial algunas de tus entradas que he leído. En esta entrada hablas de esas cinco cosas que puedes hacer con los libros de papel...soy amante también de estos libros de papel y no tengo ebook, me resisto aún a tenerlo... pero no los rechazo del todo. Creo que evitan dolores de espalda a mucha gente, y al fin y al cabo...también tenemos un blog, que esta digitalizado...eso no quita para que la belleza que poseen los libros, jamás la podrá tener un ebook.
    De hecho hay personas que los compran para decorar. En nuestro caso, imagino que en tuyo también...no los necesitamos para decorar...viven en nuestra vida diaria.
    Un beso y que tengas una tarde preciosa acompañada de algún que otro libro.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu mensaje, María :) Cierto es que el e-reader tiene muchas ventajas. A la larga supongo que también puede ser más económico, y pesa menos, y la gente puede leer en el tren de pie con mayor facilidad. Pero es que a mí nunca me ha dolido ni invertir en libros, ni cargar con ellos arriba y abajo. A veces, si salgo de casa sin un libro en el bolso, me siento rara, como si me hubiera dejado las llaves. Por eso me alegra descubrir a tantos buenos amantes por estos lares, que cierto es, lo digital también puede unir, y tiene cosas guays, muy guays ¡Un abrazo!

      Eliminar
  4. Jen amor absoluto por esta entrada. Bueno y ya sabes que también por ese clutch que asoma en tu estantería :)
    Te confieso que las navidades pasadas me regalaron un e-reader; no por sorpresa sino porque caí en la tentación de probarlo y acabé por pedir uno. ¿Sabes lo que me duró la aventura del libro electrónico? Dos lecturas, ni una solo más. Creo que aunque hubiese leído mi libro favorito en ese formato habría resultado ser lo mismo. Eso no era leer. Leer como a mi me gusta hacerlo, con mi separador listo para interrumpir la lectura, con mi taquito de post-its y el portaminas listo para atacar ciertos fragmentos y frases…
    Todos los puntos que has dicho son lo que me hacen amar el libro en papel y lo que me da esperanza para que nunca desaparezcan :)
    ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En el último número de Bookseller justo hablaban de cómo una de las empresas que sirve epubs en Reino Unido había acabado colapsando, ahora no recuerdo mal. Quizá al final sí que desaparecerá el libro en papel, pero creo que nosotros no vamos a verlo. Que muchos nos agarramos a este formato con uñas y dientes, y que los que "trabajamos" en canales intermedios, somo bastante reacios al formato. Y también hacemos mucha propaganda en contra. O quizá es lo que pienso porque no comulgo. A veces sí que he visto más e-readers que libro en el tren, pero en otras ocasiones ha sido todo lo contrario. Y también he visto trayectos en los que he sido al única lectora. Así que no, no dispongo de datos suficientes... Pero es mi apuesta. ¡Un besote!

      Eliminar