lunes, 13 de octubre de 2014

dos motivos para leer a muriel

Sobre Muriel Spark ya hablé aquí y otro poco aquí. Pero tras la lectura de Memento Mori (Penguin), he considerado oportuno volver a hacerlo, como si ya fuera un tema recurrente en mi vida. No pretendo hacer una reseña de esta última novela que he leído (la palabra povesti resuena en mi cabeza), pero por si a alguien le pica la curiosidad: un grupo de octagenarios de distintas posiciones socioeconómicas comienza a recibir extrañas llamadas anónimas que simplemente sirven de recordatorio: “Remember you must die”. Por supuesto, cumple dos de las características esenciales de la prosa de la Dama Muriel, que a la par son motivos de peso para darle una oportunidad a esta autora –mis motivos personales, que conste.

Muriel, qué preciosa que eras


MOTIVO 1: la extensión.

Casi toda la producción de Muriel Spark se desarrolló en corto. La mayoría de sus novelas oscilan entre las 150-300 páginas, como mucho. Y también escribió cuentos. Y también tuvo el hábito de anotar los sucesos de su vida diaria, como Alec Warner en Memento Mori, que recopila toda la información trivial de las personas a su alrededor y las clasifica en sus archivos personales como si guardara el mayor de los tesoros. Muriel fue una autora prolífica, pero en corto, y no hay nada que yo pueda admirar más en un escritor: la capacidad de sintetizar las buenas ideas, de asombrar al lector con poco, de matar en las distancias cortas, de montar historias que pueden parecer mundanas y de poco importancia, para leer en una sentada y pasar página rápido, y que luego no puedas olvidar jamás. Gozar de todos esos giros, esos finales, esos diálogos, esas reflexiones justas y precisas, de la economía lingüística, que para mí es inspiración y meta. Escribir en corto es un verdadero arte.

MOTIVO 2: la mala leche.

Muriel es una de las autoras que siempre acabo recomendado en el trabajo, si me dejan. Y uno de los motivos que entra en mi intento de persuasión es que tiene mucha mala leche. Que siempre hay un personaje que brinda momentos estelares cuando mete el dedo en la llaga. Es una prosa sin anestesia. Una se sonríe y disfruta, aunque os pueda parecer mal y un poco retorcido, con la crueldad que Mrs. Spark demuestra en tantísimas ocasiones. Pero no es una autora pesimista, que conste. No soy muy dada a leer libros de humor, porque me agotan bastante, pero con los suyos me he reído en incontables ocasiones, precisamente por su “mala bava”. Porque si se pone no deja títere con cabeza. Porque muchas veces precisamente reprimimos eso, nuestra mala leche, y en ocasiones, los demás no se merecen tantos miramientos.

Muriel, la maja

Estos dos motivos, y que lo más inverosímil pueda acontecer en la situación más corriente, hacen que Muriel sea una opción estupenda, para cualquier momento. Reconozco que me la estoy dosificando, y por eso, de momento, solamente he leído cuatro de sus povesti. Cuando no sé qué leer, leo a Muriel. Cuando llevo unos cuantos libros que me han decepcionado, he abandonado, o tirado a la papelera, leo a Muriel. Cuando me dejan, ya lo he dicho, recomiendo a Muriel. Quiero ser como Muriel también. Ayer le regalé a mi hermana La abadesa de Crewe (que en español saca Contraseñas). Entro en una librería ajena y busco si hay presencia de Muriel. A veces soy un poquito too much, como dicen los ingleses. Pero si habéis leído a Muriel, o lo vais a hacer, por favor, comentádmelo. No os arrepentiréis. Many thanks.


¡Que paséis un buen lunes! Que 13 puede ser un bonito número ;) 

To be continued 


p.s. Por favor, si compráis en español El asiento del conductor (también Contraseñas), no leáis la sinopsis de contraportada. Que os destriparán el final... Si podéis, mejor en Penguin Modern Classics, que tiene una portada más chula ;)

6 comentarios:

  1. Me encanta Muriel y es por esas dos cosas que tan bien has descrito: la mala leche y que es una maestra en sintetizar. Que porque una novela tenga mil páginas no quiere decir que sea una obra maestra.
    De momento solo he leído a la señorita Brodie y La intromisión... pero tengo pendiente La abadesa. Fue leer de que iba,troncharme en mitad de la librería e ir a pagar. Pero con esas portadas no creo que tarde mucho en ir a por más.
    Un besado.

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    1. ¡Bravo! :) La abadesa de Crewe es junto a El asiento del conductor mi favorito por el momento. Pero vamos, es que un personaje como Alexandra es tan brutal... No sé por qué, pero yo me la imaginaba como a Vanessa Redgrave en The Devils, y entonces era más brutal todavía. Ya me contarás. ¡Un besote!

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  2. La verdad que ya tenía previsto leer algo de Muriel Spark, pero reconozco que tu razón dos (la mala leche) es como definitiva para que no tarde en hacerlo :) (tendré en cuenta lo de la sinopsis de contraportada porque es el libro que quería leer)

    Gracias y un saludo!

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    1. :) :) :) :) ¡Encantada de haberte dado el último empujoncito! Seguro que no te arrepentirás. El asiento del conductor fue precisamente el primero que leí. Y no he podido parar, aunque lo dicho, intento dosificarla. Nunca he sido de leer todo de un autor del tirón, aunque en su caso bien podría hacer una excepción. ¡Un abrazo!

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  3. Leí de Muriel "Las señoritas de escasos medios" y me quedé algo desconcertada xD Pero creo que le daré una nueva oportunidad con otra de sus obras ;)

    ¡Feliz martes, linda! ¡Un abrazo!

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    1. Es que precisamente el final de La señorita de escasos medios es bastante desconcertante :) De hecho, de los cuatro que he leído, es el que menos se parece. Tendré que seguir leyendo para ver si es el que se sale de la norma, porque también es el que menos me gustó. ¡Un besote!

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