viernes, 19 de septiembre de 2014

yo sólo quiero que haga frío para ponerme una camisa

Dicen que si te pones a hablar sobre el tiempo es porque ya no tienes mucho que decir. Los comentarios sobre el calor, el frío, pero qué calor, no se aguanta, son claros indicadores de que una conversación ha decaído, o que se ha producido un silencio incómodo. Pero sólo diré brevemente que tengo ganas de que haga frío y poder ponerme una camisa, y que este post es otra de esas entradas frívolas.

Es curioso, pero el año pasado se produjeron dos cambios importantes en mi imagen. Puede que pasaran desapercibidos entre el común de los mortales, o que los asimilaran sin mayor problema. Porque la gente cambia en el exterior constantemente, así es la vida, ¿no? Me hace gracia cuando te reencuentras con alguien a quien no has visto en mucho tiempo y te suelta eso de: ¡Pero si estás igual! Y me encantaría responder: En absoluto. He cambiado mi pelo, mi forma de vestir, la colonia barata por un perfume que me gusta de verdad. ¿Pero qué quieren decir? Sí, estoy igual de pálida y gorda, porque es que soy pálida y gorda. ¿Acaso se esperaban que alguna mutación mágica, o de cheque de jeque árabe, pudiera cambiar tanto mi aspecto externo? Será más bien que soy una quisquillosa, y que estar no es ser, es temporal, así que no estoy para nada igual que hace dos, tres, cuatro, diez años. My apologies, de nuevo me fui por las ramas.

El primer cambio fue liberar mis piernas en verano, cosa que ya he comentado, y perderle el miedo a mis primeras venas varicosas y la celulitis. El segundo, se produjo en otoño-invierno. A cambio por temporada, algo muy simétrico. De repente, me vi adquiriendo camisas. Poniéndomelas casi a diario y rehuyendo de las camisetas de interior de algodón. Hasta el año pasado solamente había tenido dos camisas en el armario, que me ponía muy ocasionalmente, y para salir. Y una de ellas era tejana, así que no se puede decir que sea muy “de mudar” (perdón el catalanismo, me gusta mucho este verbo para indicar que te has emperifollado de arriba abajo). Y me vi a mí misma cayendo en combinaciones que alguien podría decir que son más bien masculinas, o de otras décadas, como lo de llevar jersey y camisa, y pichi y camisa. Y abotonada hasta arriba, por favor. Por eso, tengo unas ganas locas de que llegue el frío. Porque las pocas camisas que tengo de manga corta, ya las tengo bien aburridas.

Flashback: noviembre 2013


Y porque en Oslo tuve lo contrario al veranillo de San Miguel. Tuve una semana de otoñillo de Thor que me ha dejado con más ganas. Se nota que soy de otro siglo, que todavía pienso que sePtiembre simboliza la vuelta al cole y el inicio del otoño. Salía en todos los libros escolares de la época. Volver al cole e ir al bosque a recoger castañas. Recuerdo que a la montaña íbamos en riguroso chándal de manga larga, y que se sudaba un poco, porque el sol es el sol. Pero era lo adecuado.

Me temo que no se aprecia bien que llevo jersey y camisa, pero os hacéis una idea ;)

Además, que me está empezando a sentar mal el calor. Tengo ideas estúpidas, como lo de abrir un negocio y pedirles a mis empleados un dress code: por favor, vengan todos esta semana con camisas disco, que vamos a hacer una fiesta. O, si tuviera hijos, los acostumbraría a llevar camisa, y pantalones ajustados, y vestidos de plancha. ¿Perdón, qué has dicho de tener? Para que así cuando sean adultos, si es que no les he causado un trauma, no piensen: ay, no, esto no me lo pongo a diario que es muy de “mudar”, que no estoy cómodo, que trabajo en una librería. Que no es lo más cómodo del mundo llevar una falda de polipiel y una camisa por dentro cuando tienes que organizar más de 1000 libros en un almacén pequeño abarrotado de cajas, lo reconozco. No es que se te arrugue la ropa, se salga del sitio, qué calor, me acabo de enganchar la mierda con el precinto. Es cuestión de que la imagen no debe ser una obsesión, pero tampoco darnos totalmente igual. Es lo primero que van a ver de nosotros, así que nosotros tenemos que controlar dicha imagen.  

Es viernes, y antes de que la perorata se haga más densa, es mejor que lo deje aquí. Y os desee un buen fin de semana. Que os pongáis y hagáis lo que os dé la gana. Y que quiero que venga el frío ya porque –confesémoslo- tengo todas estas camisas por estrenar:

De izquierda a derecha: Violeta - Promod - H&M

Primark y H&M


p.s: Os dejo con algunas camisas bonitas de Asos aquí, aquí y aquí. Por si las necesitáis ;)


8 comentarios:

  1. ¡Oooh! Unas camisas muy bonitas y estás muy guapa, ¡que cada uno se ponga lo que quiera y que se sienta a gusto con ello! :)

    Como ya viste en Twitter, abogo porque llegue el fresquito y haga uso de mi sofá/mantita/ropa de abrigo/botas.... té y por supuesto, libro. Siempre me ha encantado el otoño, no sé si porque para mí siempre supone un nuevo "comienzo" o porque todo se tiñe de colores ocres y paseos que desembocan en bebidas calientes :)

    En fin, muy feliz viernes y finde, guapa. Y como me dijeron una vez: "no eres pálida, eres de belleza clásica" ;) ¡Y viva nosotras! :D Besos

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    1. ¡Gracias, Lucy! Vale mucho la pena hacer un poquitín de esfuerzo en el vestir ;) Viva nosotras, por supuesto.

      El otoño también es mi estación favorita, probablemente. Especialmente me encantaba el mes de septiembre. Pero entre que estoy trabajando muchas horas, y el calor no remite, este año no lo voy a disfrutar. Me van a gustar más octubre y noviembre, me temo.

      ¡Besos!

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  2. Justo ayer me compré en Bershka una camisa igual que la del primer enlace pero en blanco y negro y <3 love. Me encanta llevar camisas abotonadas hasta arriba con jerseys ^^
    Ah. Y en cuanto a lo de "soy gorda, soy pálida" siempre he odiado poner el verbo "ser" con esos calificativos. Creo que "se está" pero no lo eres, una talla o un color de piel no te identifica.

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    1. A mí simplemente me parecen calificativos, que con un buen uso, no son peyorativos. Pero entiendo la carga negativa que pueden llegar a tener. Todos lo hemos sufrido en algún momento. Pero si por ejemplo me tuviera que buscar la policía, entrarían en mi descripción física, así que algo sí que tienen que ver conmigo ;)

      Por eso digo que no quiero un país nuevo, quiero una sociedad mejor. ¡Un besito!

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  3. no se trata de invierno o verano, queremos estrenar ropa ¿es muy frívolo? besos!

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    1. ¡Es como es! Yo desde Oslo no he vuelto a comprar nada de verano, you know, así que frío ya!
      MUAAAA

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  4. Estoy contigo Jen! Que llegue el frio para poner mantita en la cama, chaqueta y bota, y sobre todo que pasen estos calores que ya vienen durando demasiado....desde luego el verano no es lo mío tampoco.
    Me apunto a lo de las camisas, pero aún me resisto un poco a esa prenda porque me parece muy bien en las demás, pero a mí me hace muy señora jajaja, o tengo esa percepción.
    Buen finde Jen!

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    1. Supongo que depende de la camisa que elijas, o la forma de ponértela. Y que, a ver, con todo no nos podemos ver; a mí no me gustan los peplums. Pero hay cosas que luego te sorprenden... ¡Feliz domingo!

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