miércoles, 3 de septiembre de 2014

5 novelas para introducirse en la literatura rusa: una lista impulsiva

Decía mi profesora de literatura rusa que la troika de pesos pesados de la literatura rusa la formaban Tolstoi, Dostoievski y Turgueniev. Tres autores que no voy a nombrar en este post, lo que no significa que no sean autores imprescindibles, que os animo a leer. Tampoco voy a listar El maestro y Margarita de Bulgákov –caras de sorpresa por parte de mis allegados-, porque ya lo nombro a la mínima ocasión (véase ahora mismo). En un artículo que no me gustó nada sobre La vida de un hombre inútil de Gorki, obra que publicó Automática Editorial en enero, decían que la literatura rusa bien podría considerarse un género en sí misma. Debo confesar que estoy un poco de acuerdo, con matices; al menos, en mi biblioteca sí que se merece la categoría de género, aunque no la tengo toda junta. Geográficamente afirmo sin pudor que es mi literatura favorita. Me ha acompañado durante muchas horas, años y momentos varios de mi vida. Parece que haya leído mucha, y yo siento que no he leído nada todavía. Que me quedan tantos títulos en el tintero… Pero como le estoy pillando el gusto a eso de hacer listas, ahí van cinco novelas rusas. Por si alguien está en ese momento de duda en el que no sabe qué leer. O nunca ha leído literatura rusa y quiere empezar. Vaya por delante que es una selección muy cortita, en la que faltan muchos nombres también imprescindibles, pero la selección ha sido un poco por impulso. Así que esto es lo que ha quedado (¡ni Gogol, ni Solzhenytsin! ¡Ultraje!).

1) Sinceramente suyo, Shúrik de Liudmila Ulítskaya (Anagrama). Con esta novela, Ulítskaya se llevó el premio a la mejor novela rusa en 2004. No sé si una novela de 500 páginas es una buena forma de introducirse, pero si os interesa una autora actual, con capacidad para escribir una buena novela coral, una saga familiar de las que se estiran durante casi un siglo, es una elección perfecta. Esta es la historia de Shúrik, huérfano de padre, y su relación con el mundo desde que nace hasta su madurez. Especialmente es la historia de su relación con las mujeres: su abuela, su madre, sus múltiples amantes, a quienes intenta comprender y complacer de la mejor forma posible. Shúrik tiene pocos referentes masculinos. Casi podría decirse que es un feminista, ¿o no? Su formación está a cargo de mujeres, y casi toda su experiencia también.

2) Todo fluye de Vasili Grossman (Galaxia Gutenberg). Era muy difícil hacer este tipo de lista sin incluir alguna cosa de Vasili Grossman, gran cronista del s.XX. Aunque se considera que Vida y destino es su obra magna (también imprescindible), personalmente creo que esta es mucho más dura, de forma muy sutil. Estamos en plena posguerra, en la URSS de los 50, ya muerto Stalin. Pero en la que no se cumple el dicho de muerto el perro, muerta la rabia. Es una novela sobre el totalitarismo, la crueldad, la condición humana, la vida extrema, la pérdida de la libertad y la juventud, y también la pérdida de voluntad en muchos casos. Donde se narran episodios sumamente dramáticos sobre las temibles purgas de los años 30. Habrá momentos en los que su lectura puede que sea desagradable, pero una vez la hayáis terminado, habréis descubierto a uno de los mejores autores rusos del s.XX. En una hipotética troika del s.XX, él sería cabeza de cartel, sin duda.

Vasili en su faceta de corresponsal de guerra. Todo un valiente.

3) Estrella roja de Alexander Bogdánov (Nevsky Editorial). El reclamo de esta novela es simple: ¡comunistas en Marte! Y si os gusta el género, cuando menos, es una novela curiosa. Más bien una “povesti” (esa inteligente palabra que significa “novela corta” en ruso). Una lectura para no pensar y disfrutar, un texto steampunk para reír, para desmitificar que la literatura rusa solamente se dedica al drama, a la miseria y los grandes temas de la vida. Puede parecer que los géneros de ciencia ficción, fantasía y terror no se hayan cultivado tanto en Rusia. Lo cual es caer en el error. No es lo que más se conoce, pero podríamos también hacer sólo una lista de eso (entonces, ¿la literatura rusa es un género?).

4) Oblómov de Iván Goncharov (Debolsillo). Esta novela sí que únicamente se la recomiendo a los más atrevidos, a los que no tienen miedo a la literatura decimonónica, lenta, introspectiva, de más de 600 páginas. Porque descubriréis a un personaje inolvidable, el fundador de toda una filosofía y estilo de vida, el oblomovismo, al que quizá os adhiráis, o sea una nueva fuente de inspiración. Esta novela es el estudio de un personaje que desde su diván y con el mínimo esfuerzo se rebela contra el ritmo de vida que la sociedad le ha impuesto. A riesgo de caer en la vulgaridad, Oblómov es un holgazán, sobre todo de corazón; un antihéroe que os sorprenderá porque no tiene ninguna de las características habituales en este tipo de personajes. Eso sí, si os apetece, encontrad un momento en el que tengáis tiempo, en el que vuestro estado mental os permita embarcaros en esta epopeya. Aquí las prisas y los trayectos cortos de metro no son recomendables.

5) Corazón de perro de Bulgákov (Club Editor Jove; Losada tiene una edición en castellano, y Vintage, una en inglés). Lo sé, sé lo que vais a pensar: esta mujer tiene una obsesión enfermiza con Bulgákov. Y tendréis toda la razón, con matices. No es enfermiza. Se me ve el plumero, pero hablando sobre fantasía, sobre originalidad, y sobre lo que hace especial y diferente a la literatura rusa, era imperdonable no incluir esta historia. Un truculento experimento científico en plena URSS: un profesor a punto de perder su palacete en manos de la colectivización que está asolando el país decide implantar a un can órganos humanos. Si os gusta Mary Shelley o Stevenson, os gustará Corazón de perro. Así resumido, parece un relato salvaje y demasiado macabro, pero la elegancia de Bulgakov hace que lo imposible y lo más improbable se conviertan en una narrativa exquisita, en una verdad consumada.

La foto de familia



Lo dejamos aquí por hoy. Hay mucho más por comentar. Quizá hagamos próximos entregas. Ya se sabe, hacer listados de libros me encanta. ¡Feliz miércoles! 

8 comentarios:

  1. Me apetece comenzar con "Sinceramente su Shúrik", pinta muy bien. Veremos qué tal va ;)

    ¡Un besito y feliz miércoles!





























































































































































































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    1. ¡Feliz jueves ya, Lucy! :) Ha quedado un espacio suprematista en este mensaje ;)

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  2. No he podido evitar reirme ante tu no-mención de Bulgakov, ha estado graciosisimo.
    No es que la literatura rusa sea mi favorita, pero es muy poderosa y de vez en cuando me llama zambullirme en ella.
    Visa y destino me marcó mucho, fue una lectura dura pero maravillosa. Anotados quedan todos incluidos los de Bulgakov poooor supuesto!. Muchas gracias por este post tan interesante!!

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    1. Jo, no se me publicó este comentario :( :( :( :( Blogger desde el teléfono es un asco.

      Decía que si leías alguno de estos, ya me comentarías tu opinión ;) Y de paso, si tienes alguna literatura favorita en concreto, y quieres recomendarme algo, ya sabes :)

      ¡Un beso! Y gracias a ti.

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    2. De lo que he descubierto últimamente te puedo recomendar a David Grossman, que no tiene nada que ver con Vassili jajajaja.
      Es un escritor actual israelí que cuenta historias en las que lo importante es su absoluto conocimiento interior de las emociones, los celos, el sexo, la guerra....es un vértigo lo que me hace sentir leerle, a mí me parece maravilloso pero igual es una impresión personal.

      Un abrazo Jen!

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    3. ¡Gracias, Marissa! Me lo apunto. Los tenemos en Balmes 129 bis, pero la verdad es que todavía no me había planteado leerle.

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  3. Yo reconozco que he leído muy poca literatura rusa y que tengo un vacío aunque los conozco a todos de nombre. La edición nueva de El maestro y Margarita ha hecho que me fije en ella por primera vez (sí, soy muy facilona: si me colocas una portada bonita ya me has ganado). Oblomov lleva años en mi estantería de pendientes y ahí sigue... y Grossman me lo he propuesto como meta para cualquier día de estos pero quizá me interesa más algún libro sobre él que sus novelas. Creo que me empieza a pasar mucho esto...

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    1. La literatura es muy vasta. A veces, yo también pienso que no he leído prácticamente nada. Y te has ido a fijar en lo mejorcito ;) Yo de Grossman te diría que no hay nada mejor que el propio Grossman, pero seguro que los libros sobre él también son interesantes, menos el de Anthony Beevor, que es un horror de biógrafo. ¡Un saludo!

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