sábado, 24 de mayo de 2014

mujeres atrevidas

Sé que es sábado y no os estáis aburriendo en el trabajo mortalmente (o quizá sí), con lo que dedicarle un ratito corto, sólo un rato corto, a blogs y otras redes sociales estaría totalmente justificado. Pero os aseguro que esto es como dicen mis queridos anglosajones, “just a reminder”, y que podéis desperdiciar unos preciados minutos en este blog, que es mío y de todos (comentar es gratis). Y no vale la excusa de que vuestra conexión es precaria, que no estáis en casa, que para eso tenéis Smartphone, Tablet y todas esas chuminadas. Usadlas mientras no viene el autobús o mientras esperáis al colega que se retrasa.

Llegó un momento en que me dije a mí misma: «Se acabó. Te pones esos pitillos que tanto te gustan». Aunque todos los manuales aseguran que es una prenda criminal para mi figura. Y luego te compras unas medias, porque te quieres poner una falda. Y ése es un buen punto de partida. Querer es importante. Luego tienes que ponerte la falda más corta. Las faldas cortas son las que a mí más me gustan. Que como bien dicen algunas sabias que tengo la suerte de tener en mi vida: si la ropa existe en esa talla, pues habrá que ponérsela. Tardé 26 años en ponerme faldas sin medias. 26. Y si no habéis estado nunca en Barcelona, ya os lo cuento yo, en verano no se baja de los 30 grados, ampliados por la sensación térmica. Ahora estoy en plena terapia de llevar ropa más ajustada, y empiezo a ver la realidad que tantas grandes mujeres (que tantas peroratas me han aguantado) ya pronosticaban: que las prendas anchas y sueltas tienen el efecto saco y te pueden hacer ópticamente más grande. 

Declaro mi amor eterno a los pantalones de pitillo 


Resulta un atrevimiento en esta sociedad que una mujer gorda se ponga minifalda. Un problema del primer mundo. Y yo que suelo rodearme de lo que me interesa y verdaderamente me conviene, y leo muchos blogs feministas, de activistas que promueven la aceptación de una misma, de que la feminidad y la belleza se presentan en todas las tallas y colores, pues a veces me olvido de que los hay desperdigados por el mundo que todos los días se enfrentan a comentarios negativos. Los más mordaces, los que se dedican ellos mismos ante el espejo. Eso me apena mucho. Y quisiera aportar mi granito de arena. Porque nunca habrá recordatorios suficientes: si buscas un estilo, y sentirte mejor contigo mismo, prueba lo siguiente: ponte lo que VERDADERAMENTE  te salga del moño. ¿Ya? Me encanta, te sienta genial.


Free Your Mind and Your Ass Will Follow, o el culto a la minifalda

Y yo solamente quisiera decirles que una vez consumado el primer atrevimiento, la cosa va cuesta abajo. Cada vez es más fácil. Cada vez te importa menos que te miren en el tren, que te dé un repaso la vecina, que de eso hablaremos otro día, que también hay que tener en cuenta que la gente también mira lo que le gusta y es de su agrado. Me costó otro tanto aceptarlo, pero sí, yo sé que a veces hay señoras que me miran con desaprobación, y camaradas a los que les gustan las mujeres atrevidas.

Para una curación/liberación completa y la sana aceptación de nuestro cuerpo, que no tenemos otro, es fundamental rodearse de la filosofía adecuada. Así que aquí os dejo un par de enlaces que me parecen geniales:

-El canal de CeCe Olisa donde habla de todo sin tapujos y desde la experiencia.

-La web We LoverSize, un página en formato revista que realmente es para todas y mil quinientas veces mejor que Style Lovely y cía. 

El verano pasado llegó la época del destape


p.s.2: Si os interesa este tema, y tenéis alguna pregunta, o querríais que tratase algún tema en particular, etc., dejadme un comentario ;) Me gustaría dedicar los posts de final de semana al tema del estilismo, la imagen personal, etc. Ya saben, esas cosas un poco frívolas que a veces son tan divertidas. ¡Gracias!





2 comentarios:

  1. Pues Jen, déjame decirte que esos pitillos te sientan que ni pintados. Ir guapa y estilosa no está ligado a la talla, sino a la personalidad de la persona; así que…¡Olé por tí y por tu buen gusto!
    Por cierto me he enamorado de tu clutch de la última foto. ¿es de rafia? ¡Me encanta!

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  2. Marie: el clutch me lo hizo una amiga con ganchillo. Ahora no sé si sigue haciéndolos porque se mudó a Munich. Pero es genial, porque me lo hizo con lo colores que elegí, y encima se llama Praskovia porque ella también es una rusófila :) ¡Muchas gracias!

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