martes, 1 de abril de 2014

barbara comyns con algunos spoilers*

*= mi profesora de literatura rusa siempre decía que este concepto estaba sobrevalorado. Bueno, más o menos venía a decir eso, empleando otras palabras. Os voy a avisar, pero como solía decir en sus clases: da igual, hemos venido a otra cosa, y el libro se lee por otros motivos.

En la actualidad existen una serie de blogs muy interesantes e imprescindibles sobre literatura anglosajona, gracias a los que he descubierto sobre todo a muchas autoras británicas. Algo muy positivo de cara al trabajo en Balmes 129 bis, y en general en mi vida. Porque si antes tenía la promesa de ir alternando lenguas de lectura, ahora me esfuerzo en alternar a mujeres y hombres. Llegó un momento en que repasando mi estantería me di cuenta de que eran una minoría y eso no puede ser. A Barbara Comyns la encontré en En Barcelona, pero también os recomiendo el blog de Marie, y por supuesto, Cargada de Libros, que además es compatriota librera.

The Vet’s Daughter (La hija del veterinario, en español editado en Alba en la colección Rara Avis; aunque evidentemente como buena fetichista, yo os recomiendo la edición en inglés de Virago) os puede parecer erróneamente una novelita con una recurrente trama, que os sonará de tantas otras novelas firmadas por autoras inglesas: Alice se queda huérfana a temprana edad y vive oprimida por su tiránico padre, y su única opción para salir de semejante infierno de opresión y de mortal aburrimiento no es otra que contraer matrimonio con alguien a quien no desea, pero que ha sido amable y cariñoso con ella. Casarse y huir porque en ninguna parte se estará peor que en casa. También se enamora de quien no le corresponde, y sufre todos los pesares que pueda sufrir una señorita de la época que no puede decidir libremente sobre su vida, y mucho menos apartarse de los límites del decoro. Sin embargo…

¡¡CUIDADO QUE AQUÍ ES DONDE APARECEN ALGUNOS SPOILERS!!

Un inesperado elemento fantástico cambia radicalmente el sentido y el propósito de la novela: Alice levita. Bueno, ella lo llama flotar. Lo que se inserta en la novela de forma onírica, algo que la propia  Alice al principio considera parte del sueño, poco a poco, y sin que te des cuenta, ha venido para quedarse. Y dejarte a cuadros, porque lo que menos te esperas al conocer al personaje y su entorno es el destino que le espera en el último capítulo. Alice acaba dominando su habilidad y aprende a levitar a voluntad. Barbara parecía otra cosa como narradora. Y de repente, a media novela, mete el concepto levitación con una maestría ejemplar. Hasta el punto de que sea absolutamente normal que la novela se haya convertido en esto, algo lógico en las ciudades con tanta niebla. The Vet’s Daughter adquiere de repente un halo de novela gótica, aunque represente la época de principios de siglo XX y se escribiera en 1959.

Barbara, una belleza inglesa
Barbara Comyns es un nuevo añadido a la lista de esas autoras de quienes me lo quiero leer todo. Hola, Muriel. Hola, Elizabeth. No sé si este será el año Comyns (en contraposición con el año Lem, del que hablaré en otro post), pero su elegancia a la hora de escribir, su buen gusto casi podríamos decir, que hace que te enganches al libro hasta acabarlo, y esto últimamente no me pasa mucho, me ha convencido absolutamente, por emplear un tópico lector. Una cierra la novela, que tiene menos de 200 páginas, y cuando pasan los días se sigue sorprendiendo ante el desenlace, y admirando su prosa más todavía. Te quedas anclada en un solo pensamiento de asombro: iba sobre la levitación, ¡la levitación! Porque la sorpresa es máxima, y la sensación que deja es de eterno aplauso.

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